El presidente Andrés Manuel López Obrador “tiene una mente pobre”, afirmó el empresario y escritor Jürgen Klarić. “La pobreza no es un problema físico, sino un asunto mental”, que puede resolverse al cambiar la relación que se tenga con el dinero, dejar de temerle y considerarlo una herramienta para transformar vidas, dijo Klarić.

“El presidente de México es un tipo que no le gusta el dinero. No tengo pruebas, pero podría decir que es un tipo bastante honesto. Yo no creo que esté robando, porque ni le gusta el dinero. Eso es lo que le gusta a la gente, que no le guste el dinero, pero es un peligro tener un presidente a quien no le guste el dinero, porque si el presidente es mente pobre hace un pueblo de mente pobre, un país de mente pobre”, dijo Klarić, de visita en México para promocionar el libro Jürgen Klarić. Pobre, Rico, Millonario.

Para Klarić, existen millonarios de mente pobre que no son realmente ricos en todos los aspectos de su vida y en México esto es evidente. “Regularmente los empresarios mexicanos usan su dinero para hacer un peor México, para comprar al Congreso, para comprar al presidente o para corromperlo, para comprarse departamentos, para irse a Cancún. (…) No hay el millonario tipo Bill Gates, el millonario que entiende que la verdadera felicidad no es el caserón, la casa de toda la vida”.

Jürgen Klarić es un empresario de origen estadounidense que se especializó en neuromarketing y creó el Business and Innovation Institute of America (BIIA), que promueve lo que él califica como “educación alternativa” y el emprendimiento. El libro que promociona en México fue escrito por Jorge Cano y se basa en la vida de Klarić.

México “es el país más corrupto del mundo”, dijo en entrevista. “México es el único país en el mundo que tiene una frase adoptada en la cultura que es ‘El que no es transa no avanza’. Eso en tu cerebro significa que mejor no seas millonario porque si eres millonario tienes que ser transa. Entonces ‘yo prefiero ser pobre moderado, pero honesto’. Cuando tú declaras eso en una cultura estamos jodidos”, dijo Klarić, quien estudió arquitectura en la Universidad de Guadalajara, Jalisco, y vivió en México durante 16 años.

Klarić se ha dedicado a investigar sobre la conducta humana con base en la antropología y la neurociencia. En la entrevista atribuyó la situación económica y social de México a los valores y la educación. “No es el PRI, no es el PAN, no es el PRD, no es Morena. Son los valores de los mexicanos, esa es la verdad y no se va a salir nunca, dicen que no hay mal que dure cien años, pero aquí ya duró cien años”.

En el libro Jürgen Klarić. Pobre, Rico, Millonario, el escritor Jorge Cano desarrolla lo que Klarić llama mente rica, con la cual se puede comprar la felicidad, al ofrecer la oportunidad de ayudar a otras personas, dar sin esperar algo a cambio.

“Yo creo que una persona rica es una persona rica en todo, rico en amor, en familia, en sabiduría. Que seas rico en espiritualidad, en dar sin pedir nada a cambio, que seas rico en tiempo y obviamente rico en dinero”, dijo Klarić.

Desigualdad histórica más allá de la mentalidad

La mente rica que propone Klarić —a partir de su experiencia en neuromarketing, una disciplina basada en las neurociencias, para atacar directamente las emociones de los consumidores— aspira mucho más que la simple riqueza material, pero se presenta como disonante en un país donde las desigualdades se profundizan y determinan el destino de millones de personas.

El informe Desigualdades en México 2018 —realizado por investigadores del El Colegio de México— analiza las desventajas sistémicas a las que se enfrentan las personas en México en el transcurso de su vida. El estudio pone en cuestión los lugares comunes sobre que “cada uno forja su propio destino”, así como el de que somos una sociedad regida por la meritocracia. En su lugar exhibe que el nacer en un entorno de pobreza y desigualdad destina a mantenerse en esta situación.

Uno de los hallazgos más destacables del estudio de El Colmex es que la brecha salarial entre el grupo de mayor educación y el de menos escolaridad en el país se ha cerrado a la baja; esto es que el grupo de altos estudios percibe sueldos más bajos que se asemejan cada vez más a los montos percibidos por los grupos con estudios menores.

Este fenómeno de cierre de brechas a la baja también se muestra en el ámbito educativo, en el que los resultados de los escolares de menores ingresos y de mayores ingresos se igualan a la baja en las métricas de desempeño escolar.

¿La pobreza es un problema mental?

Klarić afirmó que quien tiene mente pobre invierte muchísimo tiempo en cosas que no dejan algún tipo de “fruto espiritual ni intelectual. El mente pobre solamente habla, no quiere aprender, el mente pobre critica todo el tiempo”.

Luego de emprender en diversos negocios en México, Estados Unidos y América Latina, Jürgen Klarić compartió parte de lo que ha aprendido para rebelarse “al sistema y ser rico de verdad”

Estas lecciones, dijo, las ha aprendido a partir de ensayo y error, “de caerse una y otra vez”, de perder miles de dólares, pero siempre con la certeza de que puede levantarse de nuevo para hacer más y seguir buscando formas de crecer.

Klarić es autor otros libros, como Estamos Ciegos, Neuro oratoria y Véndele a la mente, no a la gente, de editorial Planeta.

 

 

Esta nota se publicó en El Economista

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