Por: Graciano Gómez

En una sencilla pero emotiva ceremonia realizada la mañana de este lunes, familiares, amigos y ambientalistas de Oaxaca, cumplieron la última voluntad del artista visual, Francisco Verástegui: esparcir sus cenizas en los árboles notables de Oaxaca, que siempre admiró y defendió.

El dirigente del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca, (organización a la que el extinto pinto perteneció), Nasario García Ramírez resaltó el activismo de Verástegui en defensa del ambiente. “Él quiso venir y morir al ombligo del mundo, que es Oaxaca, cuyos recursos, lamentablemente nos estamos acabando”.

“Ni Verástegui, ni los ambientalistas somos enemigos de las autoridades; al contrario, queremos que sean nuestros aliados porque sólo así se va a cumplir el sueño de nuestro amigo Francisco”, señaló.

Dijo que la última voluntad de Verástegui fue que sus cenizas se esparcieran en sus árboles notables, “ya lo platicamos con su hermana, entonces las cenizas serán esparcidas en el higo de Belem, en el fresno que se encuentra en El Llano, en el ahuehuete de El Tule, en el ahuehuete que se encuentra en el patio de la estación del ferrocarril y en la primavera que cultivo, en vida, en el Zócalo”·

Y así se cumplió. Al término de la ceremonia realizada frente a la capilla de Belem, al norte de El Llano, la hermana de Francisco, Lily, así como los amigos y ambientalistas abrieron la urna y esparcieron puñados de cenizas al pie del viejo higo, luego en un fresno que se ubica en el mismo sector. Posteriormente en los coquitos, de Jalatlaco y, al final, en la primavera que el artista sembró  en el Zócalo.

Porras y aplausos se dejaron escuchar, mientras un polvo fino, de las cenizas, eran levantados por un viento fresco.

El resto de las cenizas quedan al cuidado de su hermana Lily quien, de la misma forma, cumplirá la voluntad del maestro Verástequi.

Artistas visuales, intelectuales, músicos, ambientalistas y familiares rindieron el pasado viernes homenaje en la galería Arte de Oaxaca que se ubica en Murguía 105, a las cenizas del pintor y activista Francisco Verástegui, quien falleciera en la víspera, a la edad de 64 años, víctima de una enfermedad que lo aquejaba.

En una sala  de la galería habilitada como capilla fúnebre se colocó un altar en donde reposó la urna con las cenizas del “amigo del árbol”, con veladoras y flores, así como una fotografía en donde Paco, como le decían sus amigos, aparece sonriente.

Su hermana, Lily aseguró que Francisco siempre se caracterizó por abanderar causas nobles desde que era niño, para que se respetara el medio ambiente, además de ser sencillo y siempre a favor de la defensa del patrimonio natural y cultural, sin dejar de lado el arte, la escritura y la investigación.

Originario de la colonia Condesa de la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, Francisco Verástegui se destacó por su lucha permanente a favor del cuidado de la flora y fauna de Oaxaca, principalmente del cuidado de los Árboles Notables de la entidad, los cuales clasificó, y protegió durante los últimos años. Tomó a Oaxaca como su segunda casa, desde hace 30 años.

Integrante del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca, el artista plástico fue motivo de varios homenajes por parte de sus amigos al enterarse hace más de 9 meses que padecía cáncer y que únicamente le daban 3 meses de vida.

Desde hace 15 días estaba hospitalizado en la Clínica San José de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

El activista Nasario García Ramírez, quien además de ser su compañero de lucha era su amigo, informó que Francisco Verástegui pidió antes de fallecer que sus restos fueran cremados y que se esparcieran sus cenizas en los árboles notables de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

Francisco Verástegui es conocido como «El Jaguar de La Condesa», sobre todo por su defensa que realizó del felino con varias campañas de protección y cuidado, así como de concientización a través de la realización de obras alusivas a los jaguares de entidades como Oaxaca y Chiapas.

La galería Arte de Oaxaca informó que en homenaje a Francisco Verástegui, una sala llevará su nombre.

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