Artistas visuales, intelectuales, músicos, ambientalistas y familiares rinden este viernes homenaje en la galería Arte de Oaxaca que se ubica en Murguía 105, a las cenizas del pintor y activista Francisco Verástegui, quien falleció en la víspera, a la edad de 64 años, víctima de una enfermedad que lo aquejaba.

En una sala  de la galería habilitada como capilla fúnebre se ha colocado un altar en donde reposa la urna que contienen las cenizas del “amigo del árbol”, con veladoras y flores, así como una fotografía en donde Paco, como le decían sus amigos, aparece sonriente.

Su hermana, Lily aseguró que Francisco siempre se caracterizó por abanderar causas nobles desde que era niño, para que se respetara el medio ambiente, además de ser sencillo y siempre a favor de la defensa del patrimonio natural y cultural, sin dejar de lado el arte, la escritura y la investigación.

“Por ser la voluntad del maestro Verástegui no habrá velorio. Sus cenizas reposarán en la galería Artes de Oaxaca en Murguía 105 y el sábado habrá una ceremonia luctuosa en El Llano, por definir la hora”, twitteo el COAO y el Consejo Ciudadano Municipal del Medio Ambiente qué apoyaron sus proyectos.

Originario de la colonia Condesa de la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, Francisco Verástegui se destacó por su lucha permanente a favor del cuidado de la flora y fauna de Oaxaca, principalmente del cuidado de los Árboles Notables de la entidad, los cuales clasificó, y protegió durante los últimos años. Tomó a Oaxaca como su segunda casa, desde hace 30 años.

Integrante del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca, el artista plástico fue motivo de varios homenajes por parte de sus amigos al enterarse hace más de 9 meses que padecía cáncer y que únicamente le daban 3 meses de vida.

Desde hace 15 días estaba hospitalizado en la Clínica San José de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

El activista Nasario García Ramírez, quien además de ser su compañero de lucha era su amigo, informó que Francisco Verástegui pidió antes de fallecer que sus restos fueran cremados y que se esparcieran sus cenizas en los árboles notables de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

Francisco Verástegui es conocido como «El Jaguar de La Condesa», sobre todo por su defensa que realizó del felino con varias campañas de protección y cuidado, así como de concientización a través de la realización de obras alusivas a los jaguares de entidades como Oaxaca y Chiapas.

La galería Arte de Oaxaca informó que en homenaje a Francisco Verástegui, una sala llevará su nombre. Descanse en paz.

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