Elon Musk presentó la Tesla Cybertruck, una camioneta eléctrica que presume de tener un cristal súper fuerte (a pesar de que se rompió luego de que un colaborador le lanzara una pelota de metal), y que fue mostrada durante un evento en Los Ángeles.

Durante el lanzamiento de la camioneta eléctrica de Tesla, algunos analistas destrozaron su diseño. La pickup, un triángulo cubierto de acero inoxidable, se parece a la muy denostada Pontiac Aztek SUV vendida por General Motors a principios de los 2000.

A los inversores aparentemente no les gustaron los trucos en la Cybertruck con diseño futurista, cuyo objetivo es asegurar un lugar en uno de los nichos más rentables del mercado automotor estadunidense. Las acciones de Tesla cayeron casi seis por ciento para la tarde del 22 de noviembre.

En los últimos años, dichas tretas publicitarias han sido comunes en los muy ensayados lanzamientos de la industria automotriz. Pero ha habido algunos percances vergonzosos. A principios de este año, en un salón del automóvil en Detroit, el concepto de una SUV eléctrica Infiniti no salió a tiempo para su develación porque no lograron encenderla y la compañía no pudo sacarla al escenario.

Quizás el fracaso más famoso sucedió en Detroit en 2008, cuando Chrysler presumió la nueva pickup Ram arreando ganado afuera del centro de convenciones, pero algunos de los animales comenzaron a aparearse y desviaron la atención del vehículo.

“Lo puedes ensayar cien veces, pero la 101 es cuando lo haces frente al público y fracasa”, dijo Bub Liebler, quien fue director de mercadeo y comunicaciones en Chrysler de 1980 a 2001.

Musk dijo que la cibercamioneta costará desde 39 mil 900 dólares, pero una versión trimotor más larga tendrá un precio base de 69 mil 900. La batería tendrá una autonomía de entre 402.3 kilómetros y más de 805 kilómetros, y podrá remolcar seis mil 350 kilos. Tesla dijo que la camioneta eléctrica pasará de 0 a 97 km/h en 2.9 segundos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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