Oaxaca que enfrenta pobreza en varias regiones, es una de las entidades afectadas en la caída del gasto federal que realiza la Secretaría de Hacienda a las entidades federativas.

De acuerdo con una nota informativa publicada por Reforma, señala que por primera vez en 10 años, en el lapso de enero a septiembre de este año, el gasto federal transferido a los Estados registró una caída, según estadísticas de la Secretaría de Hacienda.

Los Estados más afectados hasta septiembre son Durango, Colima y Sinaloa, con caídas de 14, 13 y 10 por ciento, respectivamente.

Otras con bajas importantes, y que además dependen en gran medida de estos recursos, son Chiapas con 5.1 por ciento, Guerrero con 6.1, Michoacán con 5.5, y Oaxaca y Tlaxcala con 2.4 y 4.4 por ciento.

Este gasto federal, que incluye los conceptos de Participaciones, Aportaciones, Convenios y cualquier otra transferencia de recursos a las entidades, sumó un billón 429 mil millones de pesos, monto 3.9 por ciento por debajo de lo suministrado en el mismo periodo de 2018.

En términos reales, es decir, descontando efecto de inflación, ese monto es similar al observado en 2014.

Y por si fuera poco, para 2020 el Proyecto de Presupuesto de Egresos plantea una reducción de 0.5 por ciento frente al presupuesto de este año.

De acuerdo con la consultora Aregional, las entidades más pobres serán las más afectadas, ya que no cuentan con un sistema de recaudación de impuestos locales fuerte y dependen más de los recursos que les transfiere la federación.

En ese sentido, la consultora destaca a Estados como Guerrero, Tabasco y Morelos, donde menos del 15 por ciento de sus recursos provienen de la recaudación propia.

La situación se torna preocupante para la entidad oaxaqueña si se considera que por primera vez en 20 años, López Obrador planea reducir las participaciones, que representan la principal fuente de ingreso de estados y municipios.

En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año, el gasto federalizado asciende a 1.97 billones de pesos, monto menor en 0.5% real con relación al aprobado para el 2019.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2020, el gasto federalizado, que es la transferencia de recursos federales a los gobiernos locales, suma 1.97 billones de pesos, monto menor en 0.5% real con relación al presupuesto aprobado de este 2019.

El gasto federalizado se integra por participaciones, aportaciones, convenios de coordinación en materia de descentralización y reasignación, y subsidios.

Del total de recursos para los gobiernos locales, 47.9% corresponde al pago de participaciones; 41.4% a las aportaciones federales que se canalizan a destinos específicos como educación, salud, infraestructura social y seguridad pública, y el restante 10.7%, a otros conceptos en los que se encuentran las asignaciones para convenios de coordinación, subsidios y otros gastos.

En este sentido, la caída real de 0.5% del gasto federalizado provino de las disminuciones de 0.9% en participaciones, 0.2% en aportaciones, 1.7% en protección social y 0.3% en convenios; el Ramo 23, que se refiere al dinero correspondiente al derecho extraordinario sobre exportación de petróleo crudo, así como al Fondo Metropolitano, Fondo Regional y otros subsidios que se entregan a las entidades para impulsar el desarrollo regional, registró un crecimiento de 8.1 por ciento.

Como se mencionó anteriormente, las participaciones federales (Ramo 28) son el elemento más importante del gasto federalizado, que es un mecanismo de compensación a los gobiernos locales, dependiente de la Recaudación Federal Participable, y por ende, de la actividad económica.

Es decir, la reducción de 0.9% en las participaciones, recursos que pueden ser ejercidos de manera libre por los estados y municipios al formar parte del gasto no programable, se manifiesta como una lectura de que el nivel de recaudación será débil en el 2020 por la continuación de la tendencia de desaceleración de la economía mexicana.

Para el 2020 se vaticina que la Recaudación Federal Participable llegue a 3.4 billones de pesos, 0.5% menos, en términos reales, que el presupuesto aprobado del 2019.

El fin del Ramo 28 es asignar los recursos de manera proporcional a la participación de las entidades en la actividad económica y la recaudación, por lo que pretende generar incentivos para incrementar el crecimiento económico y el esfuerzo recaudatorio. Las aportaciones federales (Ramo 33), el segundo rubro más relevante de las transferencias que realiza la Federación a estados y municipios, tienen como prioridad atender la educación básica y normal, salud, combate a la pobreza, asistencia social, infraestructura educativa, fortalecimiento de las entidades y los municipios, seguridad pública, educación tecnológica y de adultos.

 

Lo anterior significa que el descenso de 0.2% en el PPEF 2020 estima menos recursos para combatir el rezago en diferentes sectores de la sociedad que existe en los gobiernos subnacionales.

De hecho, de los ocho fondos que componen al Ramo 33, sólo se presentan aumentos en dos: servicios de salud y educación tecnológica y de adultos.

Con información de Reforma y El Economista

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