La falta de obra pública del actual gobierno provoca que dos mil 400 constructoras en el país consideren cerrar sus empresas al final del año, de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

“El riesgo más grande son las pequeñas y micro empresas que hoy no tienen financiamiento y que con menos recursos de los municipios también han generado que estas empresas no tengan trabajo”, dijo a El Heraldo de México el presidente de CMIC, Eduardo Ramírez Leal.

El empresario no se explica cómo la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) pueda lanzar tres mil 800 procesos de licitación y que las otras dependencias “bajen la cortina”.

“El efecto de caída permanente en todo 2019 difícilmente lo rescatamos con las medidas contracíclicas”, lamentó.

Las cifras de empleo en el sector constructor que recaba el Inegi apuntan a que en agosto de 2019 se han perdido 33 mil plazas laborales desde enero.



 

PLAN TRANSEXENAL

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín, y el líder de los constructores coinciden en que se debe establecer un plan transexenalque aminore el riesgo que causa a la economía el relevo de gobierno que se tienen cada seis años.

Situación que difícilmente va a cambiar, pues Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, en la Reunión Anual de Industriales, dijo que no habrá un plan transexenal de infraestructura.

“La actitud de la autoridad ha sido esa, del mismo Presidente. Que no se presenten programas que no se van a terminar en el sexenio. ¿Qué hemos dicho nosotros? Que ojalá podamos quitar esa loza de la espalda, porque un país no se puede estar planeado cada seis años”, comentó Salazar.

Ramírez Leal añadió que si hubiera planeación, este año, el primero de un nuevo gobierno, se realizarían obras estratégicas en el país.

Para Eduardo Correa, empresario de la construcción, las estimaciones de cierres de empresas este año se quedan cortas.

“Al Presidente no le interesa la industria de la construcción. No la quiere, no le importa, por eso estamos así. Los soldados en lugar de hacer su labor, están construyendo el aeropuerto”, comentó.

Agregó que las licitaciones adelantadas y las medidas contracíclicas del gobierno no serán suficientes.

“Hay subejercicio. Para 2020 se prevé una caída igual o peor si el Presidente sigue con esa actitud y no escucha a los constructores del país. Esto pega a toda la cadena productiva”, añadió.

Esta nota originalmente se publicó en Heraldo de México

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