Como parte del 109 aniversario de la Revolución Mexicana, se realizó un desfile conmemorativo en el centro de la Ciudad de México, en el que un jinete y su caballo cayeron mientras realizaban una acrobacia.

El accidente ocurrió frente al balcón de Palacio Nacional, donde se encontraba el presidente Andrés Manuel López Obrador, junto a su esposa, Beatriz Gutiérrez Muller, y otros funcionarios.

 

Durante la transmisión oficial, se pudo observar el rostro de preocupación de Gutiérrez Muller, quien pregunta si el jinete y el caballo «están bien”.

Luego de la caída, que causó expectación entre los presentes, el jinete se levantó y pudo salir del circuito del Zócalo capitalino, apoyado de otros miembros del Ejército, mientras el público les aplaude.

A continuación, el momento de la caída:

Jinetes y caballos toman el Centro Histórico por el desfile de la Revolución Mexicana

Por el desfile de la Revolución Mexicana, las calles del Centro Histórico volvieron a ser transitadas por caballos y jinetes de diferentes lugares de la República, como cuando el Ejército Libertador del Sur y la División del Norte ingresaron a la Ciudad de México.

Como si de un momento mágico se tratara, las calles del Centro Histórico parecían haber regresado en el tiempo; por sus empedrados y banquetas se escuchó nuevamente el galopar y rechinar de los equinos, en un cuadro que parecía salido de una de las viejas fotos del siglo pasado.

Las calles, por el desfile de la Revolución, de José María Izazaga, San Jerónimo, Regina, Mesones, República del Salvador, República de Uruguay y Venustiano Carranza fueron ocupadas por los caballos, parados al igual que lo hicieran hace un siglo cuando eran amarrados a las afueras de las casas en espera de que sus jinetes los montaran.

Los visitantes aprovecharon la ocasión del desfile de la Revolución para tomarse las fotos con los diferentes jinetes, personificados como integrantes de la División del Norte, del Ejército Libertador del Sur, de chinacos y de charros.

El ambiente durante el desfile de la Revolución

  • Los jinetes realizaron algunas hazañas a bordo de sus caballos para llevarse la ovación y los aplausos de los asistentes.

No faltan los padres y madres de familia que pidieron a algunos de los jinetes que les permitieran tomarse una foto arriba de los caballos o a un lado de los jinetes personificados, por lo que éstos, con alegría y orgullo, aceptaron gustosos y aprovecharon también para tomarse unas cuantas entre sí.

Ubaldo García, uno de los jinetes provenientes del estado de Guanajuato, aseguró que se llevará un recuerdo que no olvidará en toda su vida. Añadió sentirse orgulloso de participar en el desfile de la Revolución Mexicana.

Lo mismo ocurrió con los niños que pudieron fotografiarse con los caballos.

Para el desfile participaron más de mil 142 elementos del Ejército Mexicano y jinetes civiles.

Esta nota originalmente se publicó en UNOTV

Compartir

Dejar respuesta