CIUDAD DE MÉXICO.

Con 185 mil dispositivos móviles, encriptados y 100% rastreables, se llevará a cabo el XIV Censo General de Población y Vivienda 2020 que, por primera vez en 125 años, estará totalmente tecnificado. Esto disminuirá las probabilidades de sesgos o errores humanos al capturar las respuestas de más de 125 millones de mexicanos que, del 2 al 27 de marzo próximos, serán entrevistados en su hogar en 210 mil localidades urbanas y rurales de los dos mil 465 municipios del país.

“2020 es el parteaguas del cambio metodológico y tecnológico, de la forma en que se van a realizar ya los censos en México”, explicó Édgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Cada dispositivo móvil, cuyo costo unitario se calcula en mil 700 pesos, se usará en la captura de los cuestionarios usados por 185 mil entrevistadores; los aparatos ya fueron adquiridos y vienen en camino “por barco, por el océano Pacífico”, aunque por seguridad el funcionario no especificó ni fecha ni lugar de llegada al país.

La inversión en estos dispositivos móviles fue de cerca de 320 millones de pesos del presupuesto 2019 del Inegi, “lo cual representó un ahorro económico para el país de mil millones de pesos”. Por lo tanto, si los diputados no aprueban a partir del miércoles la propuesta de presupuesto del Instituto para 2020, no afecta en la compra de los dispositivos digitales, aunque sí en los salarios de los entrevistadores y en los gastos de operación; “las reducciones presupuestales afectarían el alcance del censo, mas no su metodología, es decir, yo no voy a cambiar las preguntas”.

Explicó que mil 700 pesos es menos que el salario de más de nueve mil pesos de un capturista, al que se le agrega el costo de una computadora, que vale diez mil pesos, al que “le estarían llegando los paquetes en papel para que los capture en una computadora. Estaríamos hablando de 19 mil pesos contra mil 700 pesos”.

Adicionalmente, también por primera vez se abrirá la posibilidad a la población de que si no quiere la entrevista directa podrá participar vía autoempadronamiento. Es decir, habrá una página de internet para que responda, o si no tiene internet o no se siente cómoda con la aplicación electrónica puede responder una llamada telefónica; es un cuestionario que se puede contestar en 12 minutos.

ENCRIPTAMIENTO

Vielma Orozco detalló que los aparatos que usarán los entrevistadores están encriptados y nadie puede acceder a su información; incluso, el mismo capturista, una vez cerrada la entrevista no puede hacer una corrección sin la autorización de sus superiores.

“Tiene algoritmos, tienen códigos de encriptación, precisamente para que no sean vulnerados. Adicionalmente, el dispositivo tiene un rastreador, de tal forma que se puede recuperar.

“Queremos dejar bien claro que son aparatos perfectamente rastreables y que, además, traen una plataforma en modo kiosko que, si una persona lo robara, no podría acceder a nada, pues mientras no tenga clave, no va a poder acceder ni siquiera a la plataforma del censo.

“Y si ya estuviéramos hablando de un experto que lograra ingresar a esa plataforma, se encontraría con información encriptada, con métodos de números primos que, simplemente, es imposible desencriptarla”, precisó.

Señaló que no sólo los paquetes de información están encriptados en el dispositivo, sino que también hay otro paquete de encriptación para su transmisión, para su lanzamiento por medio de la red 3G, para que tampoco se pueda interceptar la señal.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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