Estados Unidos actualizó su alerta de desplazamientos para Bolivia, advirtiendo a sus ciudadanos que no viajen al país sudamericano debido a los disturbios callejeros, en un momento de grave crisis política que ha dejado siete muertos y la renuncia del hasta ahora presidente Evo Morales.

«No viaje a Bolivia debido a los disturbios civiles», se indicó.

«Hay manifestaciones recurrentes, huelgas, bloqueos de rutas y marchas en las principales ciudades de Bolivia», precisó el Departamento de Estado.

«Algunas protestas han resultado en enfrentamientos violentos, y las autoridades locales han utilizado medidas de control de multitudes para desalentar las protestas», remarcó.

El Departamento de Estado también ordenó la salida de los familiares de sus diplomáticos y autorizó la partida de empleados estadunidenses no esenciales debido a la inestabilidad política en Bolivia que llevó a la renuncia de Morales y que luego persistía.

Bolivia está sumida en una grave crisis tras las elecciones del 20 de octubre, después de que la oposición denunció fraude electoral por la interrupción abrupta de la difusión de los resultados del escrutinio en momentos en que comenzaban a anticipar una segunda vuelta.

Morales – que el martes llegó a México, donde se le otorgó asilo político – denunció un «golpe» que calificó como el «más artero y nefasto de la historia».

El Departamento de Estado advirtió que el gobierno de Estados Unidos tiene una «capacidad limitada para dar servicios de emergencia a ciudadanos estadunidenses en Bolivia».

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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