CDMX

Mientras el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador mantiene en “secreto” el sitio a donde fue trasladado el expresidente de Bolivia, Evo Morales, colonos de La Herradura, en el Estado de México, rechazaron que las autoridades mexicanas hospeden al político sudamericano en esa zona de la entidad.

Por medio de la cuenta de Twitter, @ACHEcolonos, se escribieron mensajes de rechazo a la posibilidad de que el exmandatario boliviano permanezca en ese sector.

“La Herradura se opone rotundamente a que el gobierno de @lopezobrador_ traiga al dictador y delincuente @evoespueblo a nuestro país, nuestro municipio y nuestra colonia #MansiónAvilaC Apoyo por favor @EnriqueVargasdV #FueraEvo”, escribieron.

En esa zona se ubica lo que fue la mansión del expresidente de México, Manuel Ávila Camacho, y que hoy es propiedad del gobierno federal.

La residencia ha sido utilizada por gobiernos anteriores para hospedar visitantes distinguidos.

Hasta anoche, el gobierno federal no había revelado el lugar en donde el ex presidente de Bolivia estará hospedado como asilado político en el País.

Morales arribó a México alrededor de las 11:00 horas de ayer a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, que se está en venta.

Tras ser recibido por el canciller Marcelo Ebrard, quien dio un mensaje de bienvenida, el expresidente de Bolivia manifestó su agradecimiento al Gobierno de López Obrador por haberle salvado la vida.

Posteriormente, en un helicóptero, también de la Fuerza Aérea, Morales fue llevado a un lugar que no ha sido revelado por las autoridades.

México ha cumplido con su tradición diplomática

México ha cumplido con su tradición diplomática y su obligación de acuerdo con los tratados internacionales que ha firmado, de conceder asilo político al expresidente de Bolivia, Evo Morales, señalaron expertos. Lo más preocupante, opinan, es que en la región se está fomentando una cultura de odio y violencia.

Consultados sobre el asilo político al exmandatario boliviano, los especialistas coincidieron en que México está siguiendo una larga tradición diplomática, aunque la determinación también es política.

Consideraron que los legisladores que se han opuesto a darle asilo a Morales son los sectores conservadores del Partido Acción Nacional (PAN), que no reconocen la tradición diplomática mexicana.

“Hay una voluntad política del gobierno del presidente López Obrador, pero también es una demanda ampliamente sentida de diversos sectores del país. México ha suscrito la carta de los derechos humanos de la ONU donde establece su compromiso. Es un derecho y una obligación”, explicó el exdirector del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la Universidad Nacional Autónoma de México, Adalberto Santana.

Coincidió con él Fernando Neira, investigador del CIALC, quien agregó que también se puede ver “una significación de un gobierno de izquierda hacia otro, pero [el] fondo es ser consecuente con una política que siempre ha caracterizado al gobierno mexicano”.

Lo que preocupa, expuso, es la violencia y la alteración del orden constitucional en Bolivia.

Gaya Markana, investigadora sobre Latinoamérica especializada en Bolivia por la UNAM, no está de acuerdo con esta postura. Destacó que no hubo un golpe de Estado, puesto que el ejército y la policía de ese país decidieron no intervenir ni apoyar al gobierno, Evo Morales renunció y lanzó una estrategia de desinformación e imagen para posicionarse como refugiado político.

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia

Compartir

Dejar respuesta