La victoria de Veracruz ante Puebla, que terminó con una sequía de más de 40 partidos sin conocer el triunfo, está muy lejos de ser el bálsamo que el conjunto jarocho necesita entre toda la polémica extra cancha que se vive en El Puerto; se abrió una investigación al club por los adeudos y controversias presentados por sus jugadores y jugadoras, la cual, podría derivar en su desafiliación.

En el reglamento de Afiliación, nombre y sede, de la Federación Mexicana de Futbol, se estipulan los causantes y procedimientos para que una institución deje de formar parte del organismo rector del balompié nacional.

​De igual forma, el inciso C, de «consecuencias de la pérdida de la afiliación», muestra detalladamente lo que ocurría con un equipo, en este caso los Tiburones Rojos del Veracruz, en caso de perder dicho derecho.

El artículo 69 señala que el «el afiliado que pierda la afiliación a la FMF perderá todo derecho adquirido durante el tiempo en que fue considerado miembro de la institución», es decir

Además, el reglamento vigente desde julio del 2012, advierte que «la FMF se reserva el derecho que de conformidad con la legislación nacional les pudiera asistir para exigir el cumplimiento de obligaciones pendientes», por lo que, independientemente de quedar fuera de la Federación, tendrán que liquidar todos los adeudos con las los jugadores inconformes.

Por otra parte, el artículo 70 aclara que el afiliado que haya perdido el certificado, “no podrá volver a solicitarla”, por lo que Fidel Kuri, actual dueño del Veracruz, no podría volver a registrar un equipo ante la FMF bajo ninguna circunstancia.

Como tal, el Veracruz no desaparecería, siempre y cuando otra persona con la solidez económica para mantener al equipo se hiciera cargo del mismo.

Será el próximo 3 de diciembre, en la asamblea de dueños de la FMF, cuando Enrique Bonilla entregue el veredicto final de la investigación.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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