Los temas relacionados con crímenes son difíciles de discutir, pero alguien tiene que hacerlo. Con esa idea, las series de tv han encontrado una trinchera desde la cual mostrar ese lado oscuro de la sociedad.

En esa línea, desde hace 20 años los protagonistas de La ley y el orden: unidad de víctimas especiales han resuelto cientos de casos.

“Creo que uno de los puntos de este show es discutir cosas que en otros lugares tienen miedo de tener cerca, creo que es parte de nuestra obligación”, dice en entrevista Warren Leight, uno de los showrunner de la serie.

“Desafortunadamente las historias no se han ido, así que todavía tenemos un propósito”, agrega el escritor.

Protagonizada por Mariska Hargitay (Olivia Benson) y Ice-T (Odafin Tutuola), la serie nacida en 1999 estrena en Latinoamérica su temporada número 21 el próximo 29 de octubre a las 21:00 horas por Universal Tv, con la cual ya rompió récords en Estados Unidos al convertirse en la más longeva en su género del horario estelar estadounidense.

Pero no se trata sólo de hacer una serie de ficción. De acuerdo con el escritor, cada capítulo se planea de la mano de un equipo de periodistas como Denis Hamill para ser lo más precisos posibles.

“No importa qué historia salga, Denis Hamill la ha cubierto y ese es un gran recurso para nosotros; él puede decirnos cómo es en la vida real y podemos tomar algunos detalles de eso, creo que eso le da una autenticidad a la serie”, señala.

Sin ningún temor al elegir los casos de cada capítulo, los escritores buscan refrescarla cada temporada y continuar retratando temas como asaltos, asesinatos, violación, aborto, acoso, entre otros, lo cual ha derivado en una conexión con la audiencia.

“Mucha gente nos ha escrito para decirnos: ‘desearía que cuando me asaltaron hubiera tenido un detective como Olivia Benson’, así que estamos conscientes de que la gente mira la serie como una catarsis”, señala Leight.

“Sabemos que la gente ve el programa y se dan cuenta de que lo que les pasó a ellos les ha pasado a otros. La gente que tal vez piensa: ‘no puedo lograrlo’ ven el programa y ven que pueden, que no están solos. Para ser respetuosos, una de las cosas de las que hablamos mucho es en creer en la víctima porque muchas veces la gente elige no creer que alguien pasó por algo, es más fácil pensar que lo inventaron… van a escuchar a Olivia decir: ‘este es el FBI, aquí creemos en la víctima’”.

En el caso de La ley y orden su personaje principal, Olivia Benson, es un símbolo de fuerza femenina. El showrunner considera de importancia tener modelos positivos a seguir en tv: “Necesitamos más personajes como el de Mariska”, dice.

“Yo tengo hijas; son muy pequeñas para ver la serie pero quiero que las chicas vean la televisión para ver modelos a seguir como Olivia, prefiero que apunten a una carrera como la de ella que algo menor que eso”, indica.

Historias qué contar. Así como La ley y el orden: UVE, la lista de títulos de series policíacas es larga. En la pantalla han resonado clásicos como Hawaii five-0 —original de los años 60 y cuya nueva versión se estrenó en 2010 sumando ya nueve temporadas—. Twin Peaks, de 1990, tuvo detrás de su creación los nombres de David Lynch y Mark Frost. Con dos temporadas se centró en la ciudad ficticia que da título a la serie y el detective del FBI, Dale Cooper, quien buscaba resolver un asesinato.

Hay otras más recientes como Bones y Mentes criminales, ambas estrenadas en 2005 y cada una ofreciendo una visión diferente de los crímenes, la primera centrada en la antropología forense y la segunda en la psicología de los delincuentes; también destacan CSI: Crime scene investigation, del 2000, que dio paso a tres secuelas, y NCIS, que derivó en dos spin off: Los Ángeles (11 temporadas) y Nueva Orleans (seis temporadas), entre otras.

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

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