La exposición al humo del cigarrillo electrónico causó que los ratones desarrollen cáncer de pulmón, según un nuevo estudio publicado en línea el 7 de octubre en la revista ‘Proceedings of National Academy of Sciences (PNAS)’.

Esta investigación comprobó el 22.5 por ciento de los ratones (9 de 40) expuestos al humo de cigarrillo electrónico con nicotina durante 54 semanas desarrollaron adenocarcinomas de pulmón. Paralelamente, ninguno de los 20 ratones del estudio expuestos al mismo humo de cigarrillo electrónico sin nicotina desarrolló cáncer.

Dirigido por Moon-shong Tang, profesor de los Departamentos de Medicina Ambiental, Medicina y Patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, el estudio también encontró que 23 de 40 ratones (57.5 por ciento) expuestos al humo desarrollaron hiperplasia de la vejiga, cambios genéticos que hacen que las células sean más propensas a multiplicarse, lo que constituye un paso hacia el crecimiento anormal de tejido que sucede en el cáncer. Solo uno de los 17 ratones expuestos al humo sin nicotina desarrolló hiperplasia.

A pesar de que Tang reconoce las limitaciones del estudio, por el número de ratones que implicó y porque tampoco inhalaron el humo como los humanos, sino que estaban rodeados por él, señala que estos resultados «no estaban destinados a ser comparados con enfermedades humanas, sino que argumentan que el humo del cigarrillo electrónico debe estudiarse más a fondo antes de que se considere seguro o comercializado de esa manera. El potencial del humo del cigarrillo electrónico como una amenaza para la salud humana aún no se comprende completamente», recuerda.

La cuestión de si la nicotina en sí misma, separada del humo del tabaco, causa cáncer es controvertida debido a los resultados contradictorios del estudio a lo largo del tiempo que utilizan métodos controvertidos.

Sin embargo, casi todos los investigadores están de acuerdo en que las sustancias químicas agregadas durante el curado del tabaco (nitrato y nitrito) pueden causar una reacción llamada nitrosación (la adición de una partícula llamada ion nitrosonio), dicen los autores. Se sabe que esto convierte la nicotina en nitrosaminas como NNN (N-nitrosonoricotina) y NNK (nitrosamina cetona derivada de la nicotina), carcinógenos probados en ratones y humanos.

La creencia convencional, dice Tang, ha sido que el humo del tabaco curado deposita nitrosaminas en los órganos y la sangre de un fumador, con el análisis de sangre de nitrosamina como la mejor medida de su potencial para causar cáncer.

Tales pruebas en un estudio de 2017 encontraron que los niveles de un compuesto relacionado con NNK, llamado NNAL, eran un 95 por ciento más bajos en los fumadores de cigarrillos electrónicos que en los fumadores de tabaco, lo que llevó a algunos expertos a concluir que un cambio a los cigarrillos electrónicos podría salvar millones de vidas.

En parte como resultado de tales mensajes públicos, 3.6 millones de estudiantes de secundaria y preparatoria en Estados Unidos han usado cigarrillos electrónicos, señalan los autores.

En este contexto, el nuevo estudio encuentra que las células de mamíferos contienen sus propios iones de nitrosonio, que reaccionan directamente con la nicotina para formar nitrosaminas, incluida la NNK. Muchos estudios también han demostrado que las células humanas y de ratón también tienen un amplio suministro de citocromo p450, que convierte más NNN y NNK en compuestos que pueden reaccionar con el ADN para formar aductos perjudiciales, añaden.

El equipo de Tang había demostrado en un artículo en ‘PNAS’ de febrero de 2018 que el humo del cigarrillo electrónico induce daño en el ADN en el pulmón y la vejiga del ratón, y que la nitrosación en las células de pulmón y vejiga humanas cultivadas convierte la nicotina en derivados que aumentan las mutaciones en el ADN con el potencial para transformar células normales en células cancerosas.

Específicamente, el estudio anterior descubrió que la nicotina se transforma en nitrosaminas, luego en agentes que dañan el ADN, que finalmente forman aductos de ADN.

Así, los resultados del estudio actual confirman que la nicotina del humo del cigarrillo electrónico puede causar cáncer en los pulmones y crecimiento precanceroso en las vejigas de los ratones. Además, sostienen que la nicotina, una vez dentro de las células, se convierte en nitrosaminas que no salen de las células y, por lo tanto, nunca podrían capturarse mediante pruebas que miden los niveles de nitrosamina fuera de las células como los análisis de sangre, dice Tang.

«Nuestros resultados respaldan el argumento de que los aductos de ADN derivados de la nicotina son probablemente las principales causas de carcinogénesis en ratones expuestos al humo del cigarrillo electrónico», dice el autor del estudio, Herbert Lepor, el presidente de Urología en Langone Health de la Universidad de Nueva York.

«Nuestro próximo paso en esta línea de trabajo será expandir el número de ratones estudiados, acortar y prolongar el tiempo de exposición al cigarrillo electrónico e investigar más a fondo los cambios genéticos causados por el humo del cigarrillo electrónico», concluye.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior

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