Luego de que se diera a conocer que una casa de subastas francesa incluiría un lote de 120 piezas de arte precolombino, de las cuales 95 pertenecen al patrimonio cultural de México, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) informó en su cuenta de Twitter que ya solicitó a la casa Millon, empresa organizadora, aclarar la procedencia de algunos de los artículos enlistados.

Además de este anuncio, la dependencia recordó que el pasado 13 de septiembre, algunas piezas pertenecientes al patrimonio de Guatemala lograron ser ‘rescatadas’ de la venta que pretendía la casa Drouot.

La colección total de la subasta, en parte propiedad del matrimonio de coleccionistas Manichak y Jean Aurance, tiene máscaras y figuras cuyo precio estimado se eleva en algunos casos a los 80.000 euros (88.292 dólares).

El presidente de Millon, Alexandre Millon, destacó a Efe que la subasta se ha organizado con total transparencia pública y respecto a las autoridades mexicanas y sostuvo que se mantiene.

Añadió que, aunque está abierto a que se lleven a cabo de nuevo «todos los controles» necesarios, «si acaba siendo anulada se reclamará el perjuicio causado».

«Si países de América Latina quieren favorecer el mercado negro no pueden hacer otra cosa que intentar sabotear ventas como esta, que son ejemplares», concluyó.

El embajador mexicano, en Francia, Juan Manuel Gómez-Robledo, consideró que el comercio de ese tipo de obras «crea las condiciones propicias para el recrudecimiento del pillaje de esas piezas por parte del crimen organizado y estimula la falsificación al banalizar bienes de un valor inestimable para los pueblos autóctonos».

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

Compartir

Dejar respuesta