Madrid recibió este lunes como héroes a los jugadores de la selección española de basquetbol, flamante campeona del mundo tras su rotunda victoria contra Argentina en Pekín.

A gritos de «¡campeones, campeones!», los jugadores desfilaron en un autobús por el centro de la capital arropados por miles de aficionados.

Al llegar al escenario levantado en la céntrica plaza de Colón fueron vitoreados uno a uno, en una noche en la que no faltó el clásico «We are the Champions», del grupo Queen.

«¿Sabéis por qué este equipo ha sido campeón del mundo? Porque no se ha rendido nunca cuando las cosas estaban jodidas», clamó desde el escenario el seleccionador, Sergio Scariolo.

«Bajar los brazos no ha sido una opción», añadió el entrenador al día siguiente del triunfo por 95-75 frente a la Argentina de Luis Scola, y después de una sufrida semifinal contra Australia.

Gracias «a mi familia, y a mi segunda gran familia, que son estos grandes jugadores. ¡Viva el baloncesto español!», gritó a su vez el capitán del equipo, Rudy Fernández, de 34 años.

El equipo llegó de tarde a Madrid, donde Rudy Fernández fue el encargado de bajar del avión trofeo en mano, el segundo Mundial de básquet para España tras el conquistado en 2006 contra Grecia.

Los jugadores, entre ellos las estrellas Marc Gasol y Sergio Llull, fueron sucesivamente recibidos por los reyes de España, Felipe VI y Letizia, y por el presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez.

España sucede en el palmarés del Mundial a Estados Unidos, equipo que se llevó por cierto el oro en los tres últimos Juegos Olímpicos.

 

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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