La cruzada filantrópica de Michael Bloomberg tiene un nuevo objetivo: acabar con el vapeo entre los adolescentes. Para ello el magnate neoyorquino y antiguo alcalde de Nueva York va a destinar 160 millones de dólares de su fortuna a un programa para sensibilizar al público sobre los riesgos asociados al cigarrillo electrónico. También carga contra la agencia federal del alimento (FDA, en sus siglas en inglés) por haber contribuido a la epidemia. La iniciativa se anuncia el día en el que las autoridades sanitarias confirmaron la sexta muerte por enfermedad pulmonar asociada al consumo de estos dispositivos.

“No se puede permitir que la gente haga algo cuando la ciencia dice que es malo y se está en mitad de una investigación”, afirmó. El propósito de la campaña es conseguir que las autoridades locales prohíban las ventas del cigarrillo electrónico con sabores. “Los menores no fuman estos productos cuando no tienen sabores”, dice. La lógica es que eliminando estos aditivos, los adolescentes no los utilizarán.

Matthew Myers, presidente de la campaña Niños Libre de Tabaco, señala que actualmente 3,6 millones de menores usan el producto en EE UU y precisa que una cuarta parte de ellos son adictos a la nicotina. Eso, añade, eleva el riesgo de que fumen tabaco en el futuro. “Son muy sensibles a la nicotina”, explica. Además cita los problemas asociados a la salud, que están probados científicamente.

Las estadísticas muestran, además, que el consumo de tabaco entre los menores se fue reduciendo hasta la introducción del dispositivo Juul. “En los últimos tres años no se registraron progresos”, lamenta Myers. «El número de niños que usan productos a base de nicotina es ahora el más alto desde 2004. Eso es un problema”. La campaña financiada por Michael Bloomberg busca asistir a las autoridades.

El gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, también está considerando una propuesta legislativa para prohibir la venta de cigarrillos electrónicos con sabores. “Si no sabes lo que estás fumando”, afirma, “el sentido común te dice no hacerlo. Y en este momento, no sabemos lo que se está fumando en muchas sustancias de vapeo». San Francisco lo hizo en junio y Michigan la semana pasada.

Juul, por su parte, acaba de recibir una carta de advertencia de la agencia que regula la venta de estos productos porque su campaña publicitaria es engañosa al ofrecer los dispositivos como cien por cien seguros. Los fabricantes de estos dispositivos tienen de plazo hasta el próximo año para demostrar que sus productos son una alternativa más segura al cigarrillo tradicional.

 

Nueva muerte

La agencia dedicada a la prevención de enfermedades acaba de aconsejar, sin embargo, que no se consuman estos productos tras registrarse la muerte de seis personas en los últimos meses por enfermedades pulmonares, la última confirmada este mismo martes en Kansas. Más de 450 personas tuvieron que ser atendidas de urgencia en los hospitales por problemas respiratorios. Hay una investigación en curso para determinar el origen.

En el último caso en Kansas, la víctima era un adulto que ya padecía problemas de salud. Las autoridades, como en otros casos, evitan detallar el tipo de producto que utilizó, si se trataba de un cigarrillo electrónico o de un dispositivo de vapeo. Es la cuarta muerte reportada en menos de una semana. Las registradas en Minnesota y California también eran de adultos, que padecían algún tipo de problema pulmonar crónico.

“El momento de actuar era ayer”, concluye Bloomberg, “no mañana”. Juul se limita a decir que está siguiendo de cerca la situación y aclara que sus productos no incluyen los ingredientes que en principio estarían en el origen de estas enfermedades respiratorias. También señala que su mercado son los más de mil millones de fumadores adultos que buscan una alternativa al tabaco quemado.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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