Grupos evangélicos han emprendido una cruzada para que les permitan adquirir concesiones de radio e influir en políticas públicas sobre temas controversiales, con diversas acciones que transitan por los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y órganos autónomos, que incluye acercamientos, declaraciones a los medios, cabildeos y juicios de amparo.

Paulatinamente, los evangélicos han llenado el espacio público con mil radios pirata, con cientos de programas arrendados en estaciones comerciales, con cinco mil proyectos de radio y televisión por internet e innumerables cuentas en las redes sociales que, a título individual o colectivo, promueven y defienden la agenda integral de la vida, la familia tradicional y los valores morales y bíblicos.

«Hubo una proliferación muy marcada, sobre todo de las radios con transmisor, a partir de febrero, cuando se hizo el pronunciamiento por parte del Presidente (…) por ejemplo, en las zonas fronterizas, que teníamos sólo dos emisoras de radio en Matamoros, se incrementaron a cinco; en Río Bravo tres más, Reynosa seis, Nuevo Laredo cuatro, de febrero a la fecha”, aseguró Carlos de León, director de la Alianza de Comunicadores Cristianos (ACC), en la mesa redonda Los evangélicos y los medios de comunicación, efectuada en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

 

 

EJECUTIVO, SIN AVANCE

Si bien la puja de grupos evangélicos por estar cada vez más presentes en la vida pública del país inició antes de la Cuarta Transformación, fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien abrió la puerta al debate.

Dos veces se reunió con un grupo de pastores ligados a la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), a quienes recibió en el Palacio Nacional el 21 de febrero y el 13 de marzo.

POR LA VÍA JUDICIAL

Alfonso Farrera, presidente de la Barra Nacional de Abogados Cristianos, expone que son seis los juicios administrativos que alistan en contra del IFT, que les han quitado equipos transmisores “violando el artículo siete constitucional, que establece que ‘en ningún caso podrán secuestrarse los bienes utilizados para la difusión de información, opiniones e ideas’.

«Primero nos tiene que contestar el IFT. Ya después, cuando nos digan que no tenemos razón, que nos va a querer multar, es cuando va a venir el amparo (ante el Poder Judicial).

Nosotros consideramos que violaron el debido proceso, y al violar las leyes y la Constitución, ya está viciado todo el proceso.

Como nadie los había enfrentado, para ellos es algo nuevo”, dijo Farrera.

 

LUCHA ANACRÓNICA: MASFERRER

La cruzada emprendida por grupos evangélicos para obtener concesiones de radio y televisión es “una lucha obsoleta y anacrónica”, debido a que ellos “ya operan estaciones de radio o rentan espacios en la radio comercial”, expuso el doctor Elio Masferrer Kan, antropólogo especialista en religiones.

El investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH)advierte que “la lucha es al revés” de como se ha planteado en los medios.

«Los grupos religiosos que tienen medios ya están. Ésa es la realidad. Con diez mil pesos, con 15 mil pesos, con 20 mil pesos —nos dieron ya las tarifas— ponen una radio.

El tema no es ‘me interesa tener radios’. ¡Ya las tienen, por favor! Más de 370 radios están actualmente transmitiendo (…) Los cristianos tienen capacidad de radio, qué te gusta, de seis veces el espectro del Valle de México”, indicó.

Asegura que, además, hoy los jóvenes entran a los contenidos por medio de las redes sociales y eso no está regulado, no está prohibido. “Entonces la discusión es totalmente parcial, anacrónica. Es una discusión que ya la rebasó la realidad (…) Es una discusión de los años 50 del siglo pasado.

«Hoy tú puedes abrir una página, hacer un blog o tener un canal en YouTube o en Facebook, lo que Andrés Manuel (López Obrador) llama ‘las benditas redes sociales’, y puedes entrar.

Se trata de medios inmediatos, accesibles y no necesitas el permiso de nadie (…) legalizar las radios, que ya operan, es algo más bien simbólico para los evangélicos”, describe el doctor Masferrer.

“QUE LAS COMPREN”

Margarita Reyna Ruiz, profesora investigadora de la UAM, aclaró que el Presidente no puede dar concesiones de radio, atribución del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Cuestionó que los religiosos busquen concesiones de radio social y comunitaria, porque ese espacio es necesario para pueblos, comunidades y etnias.

«Las asociaciones religiosas, que pueden tener recursos, ¿por qué no solicitan una concesión comercial?, que la pidan. Claro, antes se tiene que cambiar la ley”.

Puso en duda el argumento de los evangélicos, que piden “esta faramalla de la libertad de expresión. Pues sí, órale. Si quieren tener sus estaciones, pues que paguen por ellas, pero que no estén mezclando, por ejemplo las concesiones sociales.

«Ahí no pagas, es como si estuvieras haciendo un bien a la sociedad, pero hay mucha gente que no cree, ¿por qué tenemos que escuchar en una concesión social algo que no nos interesa?, que tendría que ajustarse a otros principios”, a otros criterios, los cuales, advirtió, no tiene definidos el IFT.

Se pidió una opinión al IFT sobre los criterios para otorgar las concesiones de radio, pero al cierre de esta edición no había respondido.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

Compartir

Dejar respuesta