Darwin Eslava, alcalde de Coacalco, Estado de México, reconoció que sí existen actos de extorsión por parte de algunas personas que trabajan en el área de seguridad en la presente administración, por lo que más de 80 policías han sido dados de baja.

«Sin duda los ha habido (actos de extorsión) y la mayoría de las quejas llegan primero a la Contraloría Municipal o a la Comisión de Honor y Justicia de Seguridad Pública”, dijo, al asegurar que por este hecho se han dado de baja a más de 80 policías desde el mes de enero cuando inició su administración.

Sobre el enfrentamiento del pasado miércoles entre policías municipales y agentes ministeriales, luego de la detención de cuatro elementos y operadores de grúas presuntamente relacionados con un acto de extorsión, Eslava Gamiño aseveró “no tener la seguridad de que eso (una extorsión) haya sucedido, yo me entero cuando ya está el enfrentamiento”.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, criticó que los agentes ministeriales que intentaron detener en un primer momento a los policías municipales, no contaban con una orden de aprehensión y tampoco se identificaron como integrantes de la Fiscalía del Estado de México, lo que causó una confusión, aunque después se supo quiénes eran.

«La cuestión del entrenamiento se da por una cuestión de procedimiento, ellos (los elementos de la Fiscalía) llegan a la Comisaria municipal y sacan a los policías, pero sin mostrar ningún papel”, por lo se lanzó un aviso de que civiles armados habían sacado a policías de la comisaría “y ahí es donde los demás elementos reaccionan en la búsqueda”.

Por otra parte, el alcalde negó la existencia de un corralón clandestino en la demarcación.

«No es un corralón, sino es parte del estacionamiento de la comisaría donde normalmente se ponen los vehículos que están obstruyendo las entradas o lugares de discapacitados”, aclaró al precisar que “un corralón cobra por la estancia (mientras que) éste es un lugar momentáneo”, dijo refiriéndose al predio señalado.

 

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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