Bajo las leyes de Estados Unidos, sí es posible tipificar el tiroteo en El Paso, Texas, que dejó un saldo de 22 muertos, ocho de ellos mexicanos, como delito de “terrorismo doméstico”, y esa será la estrategia del gobierno mexicano, ratificó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el Canciller señaló que hasta el momento, el gobierno mexicano solicitó conocer el equivalente a la carpeta de investigación que está conformando el Fiscal de Distrito en El Paso, y estimó que el caso podría ser retomado por instancias federales.

“Es muy importante perseverar y precisar y clarificar y exigir que se Tomen las medidas para que esto no se repita, y la primera medida es clasificar como lo que es, un acto de terrorismo, destinado a cegar vidas de mexicanas y mexicanos”, explicó Ebrard.

En la rueda de prensa matutina encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el Canciller estableció que el planteamiento de que se tome como un acto terrorista se basa en que el tirador forma parte de un grupo organizado de supremacistas blancos enfocados en atacar a inmigrantes de origen mexicano.

“Es evidente que, primero, el acto está inspirado en otro acto similar en otro país, en este caso Nueva Zelanda; o sea, tienen una comunicación con el fin de propagación, propaganda, y al subir un manifiesto da cuenta de que es una persona cuerda. Es terrible lo que dice, pero no es que esté loco, está en ejercicio de sus facultades”, consideró el secretario de Relaciones Exteriores.

Respecto a la redada efectuada en Misisipi, el canciller estableció que de los cientos de detenidos, se comprobó que 88 eran migrantes de origen mexicano, y 79 de ellos aceptaron el apoyo consular de México y nueve optaron por contratar a sus propios abogados.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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