El legendario boxeador filipino Manny Pacquiao lució por mometos como en sus mejores combates, con pegada y velocidad suficientes para vencer por decisión dividida al estadunidense Keith Thurman y arrebatarle el cinturón de campeón de peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Thurman dominó los primeros dos minutos, pero casi al final del primer round, Pacquiao lo conectó en el rostro cuando caminaba hacía atrás y lo derribó, caída que marcó el destino de la pelea.

El filipino dominó ampliamente los primeros rounds e, incluso, el constante castigó provocó la fractura de la nariz del estadounidense.

Cuando Thurman parecía perdido, compuso la forma a partir del sexto episodio, arrebatándole algunos rounds llevándose algunos puntos de los jueces. El veterano campeón asiático cerró de gran forma para consumar la victoria tras varios meses de inactividad.

Las tarjetas marcaron una decisión dividida, que sorprendió cuando muchos veían como ganador con superioridad a Paquiao. Dos lo vieron ganar 115-112 y uno a Thurman por 114-113.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

Compartir

Dejar respuesta