El historiador y filósofo Miguel León-Portilla (22 de febrero de 1926) ingresó al Hospital Español desde el 12 de enero; sin embargo, este jueves fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, informó una amiga de la familia.

Explicó que el investigador emérito de la UNAM ingresó a terapia intensiva del Instituto de Nutrición, aunque desde ayer mismo pasó a un cuarto. León-Portilla fue trasladado de hospital después de que por poco más de seis meses la aseguradora AXA cubrió el pago de los gastos médicos, sin embargo ésta compañía ya no continuó el pago.

Ayer mismo, Alejandra Frausto, secretaria de Cultura, comentó que Miguel León-Portilla fue trasladado a petición de la familia. “Hemos estado en contacto con la familia de León-Portilla. Su familia decidió el traslado de un hospital a otro y él está estable. Para el traslado estuvimos en coordinación con su familia, el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, y yo”, dijo Frausto.

El autor de La visión de los vencidos ingresó al hospital desde el 12 de enero; entonces sufría neumonía. Durante estos meses, la familia ha explicado que el investigador ha visto complicada su salud por “bacterias de hospital” y que también ha requerido procedimientos quirúrgicos, como una traqueotomía.

Alejandra Frausto indicó que el también autor de La filosofía ná-huatl estudiada en sus fuentes “continúa en una constante lucha y amor a la vida que resulta ejemplar”.

El 3 de julio, la Secretaría de Cultura, con la UNAM, el IPN, El Colegio Nacional, la Academia Mexicana de la Lengua y la Academia Mexicana de la Historia iniciaron el Homenaje Nacional a León-Portilla, en el Museo de Antropología, con una conferencia magistral de Eduardo Matos.

“Por ahora sigue el homenaje nacional para que su voz siga presente en este Año Internacional de las Lenguas Indígenas y la conmemoración de los 500 años de la llegada de los españoles”, comentó ayer Alejandra Frausto.

En el inicio del homenaje, Ascención Hernández Triviño, esposa de León-Portilla, indicó que las memorias del nahuatlato ya estaban terminadas y que sólo faltaba revisarlas.

“Varias editoriales son las que quieren las memorias, aunque creo que serán publicadas en alguna de las casas de Miguel: la UNAM, El Colegio Nacional o el Fondo de Cultura Económica”, dijo Hernández.

Esta nota originalmente se publicó en El Universal 

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