LA MONGIE, Francia.- El primer súper arduo ascenso sobre 2000 metros en el Tour de Francia resultó no ser un obstáculo para Julian Alaphilippe, el líder de la carrera que retuvo su camiseta amarilla al tiempo que el campeón defensor Geraint Thomas pasó trabajos en el paso de Tourmalet y perdió tiempo.
Su compatriota Thibaut Pinot ganó la etapa 14 en el célebre ascenso en los Pirineos, compensando por el desastre en la etapa 10, donde perdió considerable tiempo.
Thomas flaqueó en las últimas pendientes hacia la cima y no pudo mantener el paso con Pinot y Alaphilippe, que cada vez más está justificando las esperanzas francesas de que pudiera convertirse en el primer ciclista de Francia en ganar el Tour desde que Bernard Hinault lo hizo en 1985.
«Desde el arranque del Tour he tenido esta etapa en la cabeza. El Tournalet, es mítico”, dijo Pinot, que ahora ha ganado tres etapas en su carrera en la competencia.
Pinot dice que estaba estimulado por la furia que tenía por todo el tiempo que desperdició en la décima etapa, cuando fue parte de un grupo que fue separado de los otros contendientes por vientos cruzados.
«Tengo toda esta furia dentro, porque en mi opinión fue una injusticia”, dijo Pinot, finalista en el podio en el 2014.
Thomas sigue segundo en la tabla, detrás de Alaphilippe, pero el francés sigue alejándose.
Alaphilippe ha construido una ventaja de 50 segundos en dos días reas ganar la contrarreloj el viernes y el sábado, finalizando segundo en el Tourmalet. Alaphilippe le lleva ahora 2 minutos y 1 segundos en total al galés.
El presidente Emmanuel Macron, en la cima del Toirmalet on hand at the top of the Tourmalet para ver a Pinot ganar y Alaphilippe extender su ventaja, elogió entusiasmadamente a los “dos fantásticos ciclistas”.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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