El grabador mexicano desarrolló una amplia obra gráfica durante 60 años; Su trayectoria artística de más de medio siglo se concentra en el libro que lleva su nombre

CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) lamentó el deceso del maestro y grabador Octavio Bajonero el día de ayer, quien a lo largo de más de 50 años formó generaciones como maestro y subdirector de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda.

Con 79 años de edad, el artista multidisciplinario considerado el maestro fundador de los talleres de Gráfica Popular y de Grabado del Molino de Santo Domingo, principales escuelas de la gráfica mexicana, dejó de existir.

De acuerdo con un comunicado del instituto, el «maestro trashumante” nació el 8 de marzo de 1940 en Charo, Michoacán, y desde niño mostró interés y talento para el dibujo, pero el grabado fue la actividad artística a la que dedicó su vida.

Estudió en la Academia de San Carlos en la que aprendió las técnicas de xilografía, litografía, linoleografía, grabados en metal y monotipos, y se instruyó en técnicas de pintura, modelado y relieves en escultura.

En septiembre de 2018, como un homenaje por sus 60 años de trayectoria artística, se llevó a cabo la exposición “Un maestro trashumante” en el Museo de la Estampa, en el Estado de México, compuesta por ocho series de calcografías, litografías y xilografías.

En esa ocasión, uno de los asistentes a la exposición le preguntó que por qué trashumante, a lo que Bajonero le respondió con una sonrisa: “porque soy un vago”, y así podría definirse la obra del artista que deambula entre su admiración por la muerte y la exaltación de la vida, en un juego entre el reconocimiento de la condición humana y su trascendencia.

La obra de Octavio Bajonero Gil fue expuesta de manera colectiva e individual en Francia, Inglaterra, Polonia, Alemania, Puerto Rico, y en varios estados de la República mexicana, la cual forma parte del acervo de diversos museos del país.

Su trayectoria artística de más de medio siglo se concentra en el libro que lleva su nombre, escrito por la crítica de arte Graciela Kartofel, publicado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) y la Asociación de Promotores Culturales de Michoacán.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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