Joaquín «El Chapo» Guzmán, el narcotraficante mexicano mas conocido por el sobrenombre de «El Chapo» se ha fugado en dos ocasiones de prisiones de máxima seguridad, en una de ellas a través de un túnel de un kilómetro y medio desde su celda.

Pero si las autoridades estadounidenses se salen con la suya no habrá una tercera fuga de Guzmán.

Las autoridades no han dicho dónde será encarcelado Guzmán después de ser sentenciado el miércoles por un juez federal en Brooklyn , pero es probable que pase el resto de su vida en la prisión federal estadounidense ADX Florence, en Colorado, la cárcel más segura y la única con la etiqueta «supermax».

Situada a unos 185 kilómetros al sur de Denver, la prisión ADX Florence es apodada como la «Alcatraz de las Montañas Rocosas» en honor a la célebre prisión de San Francisco entre cuyos reclusos figuraron gánsters como Al Caapone y George «Machine Gun» Kelly, o Robert Franklin Stroud, conocido como el «Hombre Pájaro de Alcatraz».

 

DATOS

Actualmente ADX Florence aloja a 376 reclusos que pueden verse como «el quién es quién»  de los criminales más notorios del país.

Los recluso permanecen por lo general confinados durante 23 horas al día en celdas solitarias.

Las celdas están hechas de concreto y miden 2.1 por 3.6 metros, tienen una cama del mismo material cubierta sólo por un delgado colchón y mantas.

las celdas tienen una ventana estrecha de poco más de un metro de alto y 10 centímetros de ancho por donde entra algo de luz, además, están en ángulo hacia arriba para que sólo se pueda ver el cielo.

En el reducido espacio hay un banco y un escritorio fijos, también de concreto.

Los reclusos deben usar grilletes, esposas y cadenas en el estómago cuando son llevados afuera de sus celdas por los guardias.

las tuberías de las unidades en que está dividida la prisión no transmiten sonidos.

Sólo se les permite una hora de receso en una pequeña jaula al aire libre en la que sólo pueden ver el cielo.

Además pueden ver la televisión en sus celdas y tener acceso a servicios religiosos, programas educativos y un almacén.

Los prisioneros no pueden moverse sin escolta y se realizan recuentos al menos seis veces al día.

Nadie se ha escapado de esta prisión desde su apertura en 1994.

A esta prisión son enviados aquellos que el sistema federal de prisiones ha declarado los más peligrosos, como líderes de pandillas violentas, terroristas, o reos que han atacado a otros prisioneros o a oficiales de seguridad de cárceles a través del país.

 

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

 

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