El libro, cuya versión española se presentó ayer en Nueva York, plantea la sorprendente idea de que Colón era en realidad Pedro de Soutomaior

NUEVA YORK.- El origen de Cristóbal Colón es objeto de controversia más de 500 años después de llegar a América, una temática en la que se zambulle la novela Portosanto, que lo sitúa como un miembro de la alta sociedad de Galicia.

Escrito por Rodrigo Costoya Santos, el libro, cuya versión española se presentó ayer en Nueva York, plantea la sorprendente idea de que Colón era en realidad Pedro de Soutomaior, pero tuvo que fingir su muerte y reinventar una identidad, la de un comerciante genovés, para cumplir sus ambiciones.

«La mera posibilidad de que eso sea así, que alguien reinvente una identidad y que triunfe llegando a América, merece una novela histórica”, dijo Costoya en el acto, que tuvo lugar en el restaurante gallego Tomiño, en Manhattan.

«Pero quiero dejar claro que es una novela, no es una tesis doctoral”, recalca.

La novela sigue las vivencias de Colón desde niño hasta 1490, y cuenta todos los entresijos de una trayectoria complicada que lo coloca en el bando equivocado en los enfrentamientos entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja que lo fuerza a convertirse en otra persona.

Aunque Costoya es consciente de que el hecho de que el personaje de Colón surgiera de la necesidad de Pedro de Soutomaior de reinventarse no está plenamente documentado, no le queda ninguna duda de que su origen sí era Galicia.

«Cualquier investigador serio da por seguro el hecho de que Colón era gallego”, apunta el escritor, que se basa en la teoría de los últimos años del siglo XIX de Celso García de la Riega, un erudito pontevedrés que ubica en las Rías Baixas su nacimiento.

Algunos argumentos lo sustentan: los textos escritos por Colón son en un castellano de una clara influencia gallego-portuguesa y el único lugar del mundo donde existe en ese momento el apellido de Colón, y no Colombo o Columbus, es en Pontevedra.

Se apoya, además, en la tradición oral que sostuvo hasta finales del siglo XIX que el descubridor de América había nacido en la aldea de Portosanto, donde conserva una finca el único descendiente de Colón oficialmente reconocido en línea directa de sucesión: el duque de Veragua.

Pese a que la figura de Colón es ahora duramente criticada en EU, donde muchos lo consideran un conquistador sanguinario culpable del saqueo de América, Costoya señala que en realidad debería reconocerse que “descubrió la forma de conectar dos mundos”, y que todo lo que pasó después de 1492 no debería ser achacado a él.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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