El aeropuerto de Texcoco se canceló por causas técnicas y financieras, “no fue la corrupción por la que paramos”, dijo el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.
El funcionario reiteró hoy lo que ya había dicho a senadores el 9 de abril. La decisión de parar no se tomó en consideración a un hecho probable de corrupción o de mal uso de los recursos, se hizo en función de factores de carácter técnico y económico. El NAIM habría costado 16 mil 500 millones de dólares, dijo Jiménez Espriú en esa ocasión.
“Sí hubo corrupción”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrados al día siguiente.
Esta mañana, Jiménez Espriú se reunió con medios de comunicación mientras está en espera el inicio de la construcción de la terminal de Santa Lucía, que enfrenta una serie de amparos que buscan por un lado frenar el proyecto y además preservar el avance en las obras de Texcoco.Antes, en su conferencia, Andrés Manuel López Obrador dijo que se analiza un «plan B” para enfrentar lo que llamó un sabotaje legal, “la lluvia de amparos, de gente que quedó muy inconforme porque no pudo mantener sus privilegios y el negocio jugoso que significaba construir el aeropuerto en el lago de Texcoco”.
“Sí tenemos un plan B, se está analizando. Afortunadamente, el Poder Judicial resolvió juntar todos los amparos en un solo juzgado. Eso va a ayudar mucho, porque no tiene razón de ser el amparo.
«Ya lo dijimos, es el símbolo máximo de la libertad, es algo sublime, pero en este caso se está recurriendo al amparo para dañar para impedir que se haga una obra pública en beneficio de los mexicanos y es mala fe a todas luces, porque no se trata de un terreno nuevo, es un aeropuerto que existe desde hace más de 50 años, la base aérea de Santa Lucía”, señaló el mandatario.

Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

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