La capacidad de una camioneta combinada con el icónico diseño de la marca
Desde 1941, Jeep se ha encargado de desarrollar los vehículos todoterreno más capaces para enfrentar sin temor los escenarios naturales más salvajes que existen sobre la Tierra, forjados al calor de más de 75 años de experiencia en su fabricación.
Hoy la marca vuelve a sorprendernos con la presentación de su más reciente creación para el mercado mexicano: la nueva Jeep Gladiator, una pick up que debutó en el pasado Auto Show de Los Ángeles, que equipa todas las cualidades mecánicas para el off road, pero con la ventaja de un tercer volumen de carga en su carrocería que multiplica su versatilidad.
No estamos hablando de un Wrangler al que sencillamente se le adaptó una batea, sino, de todo un proceso de reingeniería para que el nuevo vehículo soportara cualquier tipo de castigo fuera del camino con estas nuevas cualidades, de modo que el chasis fue rediseñado con acero de ultra alta resistencia para dar espacio a la batea.

Un elemento que fue confeccionado en acero y reforzado en el piso con cuatro travesaños, mientras que la puerta trasera de aluminio cuenta con amortiguación y tres posiciones de apertura. Por supuesto que fue necesario adaptar el eje cardán desde la transmisión a las ruedas traseras, así como los conductos del sistema de frenos, combustible y del sistema de escape.Desde el asiento del conductor resulta cómoda manejarla, aunque se debe poner mayor atención en el camino dado el largo de la carrocería. La dirección, aunque asistida, es ligeramente más rígida y se debe tomar el volante con firmeza, así como realizar algunas correcciones para mantenerla recta debido a los enormes neumáticos de 33 pulgadas que equipa.
Lo que sí es indiscutible es el buen equilibrio y reparto de pesos que ofrece, esto en mayor medida por la ubicación de la batea, justo al centro del eje trasero, que le otorga una pisada firme y una sensación de control absoluto.
Esto se refuerza con el conocido desempeño del motor V6 3.6 litros atmosférico oculto bajo el cofre, que genera 285 caballos de fuerza y 260 libras-pie de torque y que, acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades, impulsa con mucha solvencia a la Gladiator.
Obviamente al ser un Jeep, su hábitat natural se encuentra fuera del asfalto, no sólo por los 43.6 grados del ángulo de ataque, los 26 de salida o por los 28 centímetros de altura libre con respecto al suelo, que le permiten enfrentar cualquier obstáculo que un vehículo convencional no podría, sino por el sofisticado tren motriz que no se achica ante la adversidad.
Equipa de serie el sistema 4×4 Rock-Trac con una caja reductora que, al activarla, ofrece todo el torque del motor a baja velocidad, así como un bloqueo electrónico de diferencial para que las cuatro ruedas empujen aunque no toquen la superficie y de esta forma salir victoriosos en una maniobra difícil.
Además, cuenta con protecciones en el cárter en caso de un impacto y ganchos de remolque delanteros y traseros. Sin duda alguna estamos frente a uno de los vehículos de Jeep más sorprendentes que no teme ensuciarse ante la más mínima provocación.
El nuevo Jeep Gladiator 2020 es ensamblado en Toledo, Ohio, donde los vehículos Jeep han salido de la línea de producción desde 1941. En concreto, en la Planta Sur del Complejo de Ensamble de Toledo, el lugar donde se fabricó el Wrangler JK hasta abril de 2018.

Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

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