CIUDAD DE MÉXICO.- En tiempos en que la revolución femenina trata de imponer la igualdad de derechos en Hollywood, en una ciudad como Las Vegas, la Asociación NATO, que agrupa a los dueños de las salas de cine más importantes del mundo, apostó por resaltar el trabajo de la mujer en el cine. Y a la hora de entregar el premio Cinemacon a la Revelación en Dirección de Cine eligió a la misma ganadora del premio Director to Watch del Festival Internacional de Cine de Palm Springs: Olivia Wilde, actriz de la serie House que decidió cruzar del otro lado de las cámaras, para dirigir la producción femenina independiente Booksmart.
¿Al ver que actores como Ben Affleck, George Clooney o Bradley Cooper están dirigiendo cine, inspira a otros actores para seguir el mismo camino?
Es interesante ver cómo los actores deciden dirigir cine más seguido. Supongo que es porque también hay muchos más canales de contenido. Siento que hay una avalancha de contenido que brinda una oportunidad a quienes antes ni siquiera habían considerado la simple posibilidad de dirigir y hoy encuentran muchas más oportunidades. Los estudios también se están arriesgando más con nosotros. Al menos es lo que pasó conmigo. Pero los actores también nos sentimos inspirados entre nosotros. Yo, ciertamente, me siento inspirada por Bradley Cooper. Y por él siento que yo puedo decir ‘Espera, yo también conozco bastante bien todo el proceso. ¿Qué pasaría si yo me animo a dirigir?’

¿También es una forma de controlar más de cerca la carrera profesional?
Sí, porque como actriz también a veces pienso que puedo crear algo diferente dentro de un estudio de cine. Y el hecho de dirigir actrices tan jóvenes, yo también busco apoyarlas para que puedan sentirse cómodas, porque el ambiente de un estudio de cine no siempre es tan agradable y saludable para las mujeres jóvenes.

¿Aprendiste algo nuevo con la dirección de cine, que antes no sabías como actriz?
Donde más aprendí fue en la posproducción. Obviamente pasé la mitad de mi vida en un estudio de filmación y yo también había tenido bastante experiencia en el proceso de preproducción, pero aprendí realmente la evolución en la sala de edición, entendiendo que una producción de cine puede terminar siendo algo totalmente diferente. El principio de nuestra película al final tuvo escenas totalmente diferentes de las que había pensado. Saqué un poco del medio, partes del segundo acto que me parecieron mucho más esenciales y me di cuenta que juntos eran mucho más necesarios. Supongo que en la sala de edición es donde la mayoría de los directores encuentran lo que realmente quieren. Es el momento de las decisiones más difíciles. Y creo que, para la próxima vez, ya aprendí a darme mucho más tiempo para esa evolución, donde también debería pedir más efectos de sonido. ¿Quién no quiere más efectos de sonido?

¿Llegaste a pensar alguna vez como actriz “Yo jamás haría eso como directora” y ahora lo hiciste?
Es una pregunta difícil, pero no sé si pueda contestar. A lo mejor necesitaría más tiempo para pensarlo bien. Pero te juro que sí pensé detenidamente la clase de directora que quiero ser. Aprendí una lección diferente con cada director con quien trabajé, lecciones de todos a los que amo tanto. Y a esas mismas lecciones les agregué un poco de brillo, para usarlas todas. Sólo espero haber conseguido ser la clase de directora que quería ser con base en las grandes lecciones que tuve con las personas con que trabajé antes.

¿Además de haber ganado un premio como directora en el Festival Internacional de Cine de Palm Springs, cómo recibiste la noticia cuando te contaron que también te iba a premiar la asociación que reúne a los dueños de las salas de cine?
Es algo extraordinario y muy especial. Siento que es mucho mejor dirigir cine y ver el trabajo que tuve la suerte de crear, en la enorme pantalla de una sala de cine. Es el honor más grande que se pueda conseguir en el mundo del cine. Es un verdadero sueño para muchos directores que no tienen la misma oportunidad.

¿En un mundo donde Netflix y la TV compiten con el cine, qué tan claro es el recuerdo de la primera vez que viste una película a oscuras, sentada frente a la pantalla gigante?
Todavía me acuerdo cuando recién había salido Jurassic Park y forcé a mi padre para que me llevara al cine, aunque tuvimos que esperar como tres horas afuera, en una sala de Washington. Pero valió la pena. Me acuerdo cada momento. Y pensar que una película que significa tanto para mí como Booksmart puede brindar ahora la misma experiencia del cine a otras personas, es un honor enorme.

¿Cómo fue que elegiste Booksmart para dirigir tu primera producción?
Me pareció que era el perfecto vehículo para mi debut porque representa el estilo de cine que yo siempre quise filmar, el estilo de cine que me llevó a ser parte de esta industria. Cine como Breakfast Club es la clase de cine por la cual yo quise ser actriz. Lo mismo con Clueless (con Alicia Silverstone) o Fast Times at Ridgemont High (con Sean Penn y Jennifer Jason Leigh).

¿Estando tan acostumbrada a que te llamen para trabajar, qué tan difícil resultó estar del otro lado, para buscar las mejores actrices para dirigirlas en cine?
A la hora de elegir las protagonistas tuve suerte. Yo quise desde un principio a Kaitlyn Dever, incluso antes de empezar con nuestra producción. Y también tuve la suerte de trabajar con un estudio de cine que apoyó mis decisiones, además de la mejor directora de casting, Allison Jones, alguien que definió generaciones de comedias desde la elección de Will Smith en el primer éxito de El príncipe del rap o Steve Carell en Virgen a los 40. Y con ella pude encontrar las dos protagonistas de mis sueños. Muchos de los otros actores jamás habían estado antes frente a una cámara. Pero aproveché mi experiencia como actriz, para trabajar con ellos, porque hablamos el mismo idioma.

¿Algún consejo en particular para quienes sueñan con dirigir cine?
Que salgan y empiecen a filmar cortometrajes y videos de música. Es la mejor forma de empezar. No dejes que la locura idea de la palabra ‘dirigir’ te detenga. Salgan a filmar. Hoy le agradezco a Red Hot Chili Peppers y a cada banda que me permitió seguirlos con las cámaras. Todos pueden filmar cine, hoy.

Conócela
Nació el 10 de marzo de 1984 en Nueva York.
Su verdadero nombre es Olivia Jane Cockburn.
Eligió el Wilde en honor al autor Oscar Wilde.
La fama le llegó con la serie House, con Hugh Laurie.

De la cinta
Dos adolescentes que en la noche de graduación de la secundaria deciden dejar de lado los logros académicos para tratar de conseguir en una sola noche la diversión que no tuvieron los cuatro años anteriores.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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