Es la mayor inversión industrial privada en México en los últimos 20 años. Su CEO, Stefan Lepecki, cuenta las claves (y los retos) de esta planta petroquímica
E: El joint venture entre Braskem e Idesa nació para este proyecto. ¿Se plantean desarrollar otros negocios?

SL: Nuestra inversión es muy reciente, muy nueva, y ahora necesitamos regresarla a los accionistas y pagar una deuda enorme, que ya estamos pagando de manera muy disciplinada. El project finance, que fue el esquema financiero para sustentar el proyecto, fue muy complejo, pero logramos apoyo de un conjunto de seis bancos de desarrollo o agencias multilaterales, más otros 10 bancos comerciales.
¿Por qué Pemex es la petrolera más endeudada del mundo?
En medio de una fragilidad financiera, y con el riesgo de afectar la economía mexicana, la deuda de la petrolera roza los 107,000 mdd, para superar a empresas como Petrobras, Shell, BP y PetroChina.
Entonces, el objetivo ahora es operar bien, tener resuelta nuestra situación de abasto de materia prima, y sin duda a partir de esto, nuestra visión es crecer.

E: ¿Cuál es la situación con Pemex? La petrolera es su proveedor de etano, pero parece que tiene problemas para cumplir al máximo con el suministro.

SL: En verdad, hoy tenemos una limitación, que es que no recibimos el 100% del etano por parte de Pemex. El promedio de producción el año pasado se quedó alrededor del 78% de nuestra capacidad, y el año 2017 estuvo un poco por arriba. Nuestras plantas están listas para trabajar al 100%, y por varios momentos hemos trabajado al 100%, pero tenemos este tema por resolver. Sin embargo, tenemos mucha confianza en que vamos, junto con Pemex, a subsanar la situación.

E: ¿Cuáles son las posibles soluciones? ¿El apoyo a Pemex del gobierno de AMLO les ayudará?

SL: Hay puntos muy importantes y muy positivos (en el plan del gobierno). Hay una voluntad, una intención, una acción clara de recuperar Pemex. Tener un Pemex fuerte es fundamental para el país, para la iniciativa privada y para nosotros, sin duda, porque es nuestro gran proveedor de materia prima.

Y yo me enfocaría en qué podemos hacer para contribuir en ese sentido, con diálogo y con algún tipo de trabajo coordinado entre Pemex y la iniciativa privada para recuperar la producción del país. Sabemos que no es una tarea sencilla, fácil, no va a hacerse de un momento a otro, y está claro que, con algunas de estas materias primas, la solución a corto plazo pasa por la importación, como ocurre con el gas natural.

En el caso del propio etano, yo creo que la solución pasa por importarlo, en cuanto no logremos, como industria y como país, recuperar su producción local.

Pero la importación depende de la infraestructura, y en el tema del etano no es tan sencillo, por el transporte, que es muy complejo. Pese a ello, hubo una evolución fuerte en los últimos años, y Brasil e India ya importan etano, y hay un exceso enorme del gas en Estados Unidos. Es cuestión de implementar la infraestructura. Estamos abiertos a desarrollarla y trabajar con Pemex, porque es de interés común. Es parte de la contribución que creo que podemos hacer como industria privada, el viabilizar un proceso de importación adecuado.

Esa nota originalmente se publicó en Expansión

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