Los especialistas Gabriel Pérez del Peral, Cesar Faz y Luis Foncerrada explican qué significa que una economía entre en etapa recesiva y si México está en riesgo.

Entre enero y marzo pasados, el Producto Interno Bruto (PIB) de México se contrajo 0.1%, por lo que si en el trimestre posterior (abril-junio) hay una nueva caída, la economía experimentaría una recesión, coincide Gabriel Pérez del Peral, profesor Investigador de la escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana (UP).

El experto detalló que muestra de ello es que el indicador coincidente (el cual mide la evolución de los principales indicadores macroeconómicos dentro de los ciclos económicos) se encuentra decreciendo técnicamente.

Sin embargo, no es tan fácil como parece, pues académicos y especialistas discrepan sobre si el país se enfila hacia una recesión: Luis Foncerrada, economista en Jefe del American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), admite que hay un debilitamiento del PIB, pero que existen sectores que no han caído en su totalidad.

«Al hablar de una recesión se requiere más que una reducción del PIB en dos periodos consecutivos, sino más bien de un mal desempeño de varios indicadores económicos. Por lo tanto, se debe a una desaceleración económica», explicó.

«Las finanzas del país son sanas, ya que se han cumplido las metas y se ha generado un superávit en el ejercicio de Egresos de la Federación, aunque el tema de inseguridad podría ser un obstáculo en el desempeño de la actividad económica», dijo por su parte César Faz, analista político, quien descartó que México vaya a caer en recesión.

Para tener una primera aproximación, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica el Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC), integrado por dos indicadores compuestos: el indicador coincidente y el adelantando.

El primero considera el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE), el Indicador de actividad industrial, ingresos de bienes y servicios al por menor; el número de asegurados permanentes ante el IMSS, la tasa de desocupación urbana y las importaciones totales.

El indicador adelantado considera la tendencia del empleo en las manufacturas, el momento adecuado para invertir, el índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana, el tipo de cambio real, la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE) y el índice estadounidense S&P 500. Si el indicador coincidente y adelantando se colocan por debajo de la tendencia y decreciendo, la economía presenta una recesión.
¿Qué dicen los datos?
México experimentó recesiones en los años 1986, 1995 y 2009, cuando los indicadores coincidentes y adelantados se ubicaron por debajo de la tendencia. ¿Te dicen algo esos años? Recuerda que reflejan los efectos que tuvieron las crisis económicas de los años 1985, 1994 y 2008.

En agosto de 2018, el indicador coincidente se colocó por debajo de la tendencia y decreciendo, por lo que ha venido acentúandose.

Por su parte, el indicador indicador adelantando dice que hay una posible recuperación, ya que se encuentra por encima de la tendencia y creciendo hasta marzo pasado.

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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