La cocina de MasterChef viene más fuerte, más competitiva y como dijo el chef Adrián Herrera más “sazonada”, ya que los 18 participantes son exconcursantes de las ediciones anteriores “y al menos ya deben de saber prender la estufa”, expresó el juez regiomontano.

El primer programa de la séptima temporada que lleva por título La revancha, fue grabado en el Centro Ceremonial Otomí, sitio donde hace cuatro años inició este reality, pero en esta ocasión la calidez de aquella fecha contrastó por fuertes vientos y un frío que calaba hasta los huesos, aun así, la conductora Anette Michel, los jueces, 18 concursantes y 300 comensales se dieron cita en el lugar sin importar el clima extremo.

“Las segundas oportunidades sí existen, aquí están 18 exconcursantes que ya sintieron el rigor de la competencia, algunos por nervios, otros por no saber hacer las cosas a tiempo y de plano, quienes no lograban ni preparar una salsa, pero aquí están de nuevo, intentando ganar este reality que se titula en esta temporada La Revancha”, comentó la juez Betty.

Para el chef Benito Molina los regaños y exigencias serán al doble, “algunos de ellos nunca habían trabajado en un restaurante, ahora ya saben que sí hay gritos y mentadas en la cocina y que el chef es quien manda y no ellos, habrá más mano dura, pues no son novatos”, expresó.

Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

Compartir

Dejar respuesta