La ratificación del sustituto del TLCAN en México busca dar certidumbre a las inversiones ante posibles futuros amagos comerciales del presidente Donald Trump

“Desde la negociación original del tratado, cuando en 2017 y 2018 estábamos renegociando, en ese momento el TLCAN y ahora el T-MEC, habíamos visto y lo conversamos: que era un proceso lleno de incertidumbre”, agregó.

“Es una voluntad del gobierno federal mexicano con los legisladores para avanzar en las negociaciones que se han tenido. Esto es importante porque, de cierto modo, es una estrategia comercial, como lo dictan los lineamientos del comercio para beneficio tanto de productores como de consumidores”, explicó por su parte Aníbal Terrones, profesor investigador y coordinador de la Maestría en Estudios Económicos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

Es importante aclarar que mientras en México solo es el Senado el que ratifica el acuerdo, en Estados Unidos debe tener el visto bueno de ambas cámaras: El Senado y la Cámara de Representantes, algo que hace más largo el proceso.
Ausencias
Pero no todo es miel sobre hojuelas. Luis Huacuja, especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, dice ver “varias ausencias” en el acuerdo, entre ellos “temas de migración, el tráfico de drogas, de armas y de personas”. Además, añadió, no se tomó en cuenta la opinión de académicos, expertos y otros sectores interesados y con conocimiento en el tema comercial.

“México daría una señal emblemática en los mercados, pero tengo mis dudas sobre la conveniencia de hacerlo ahora y tan rápido. No es cualquier tratado y tampoco es que vaya a dar muchas ventajas”, apuntó.

También falta “leer con detalle la letra pequeña de este nuevo acuerdo”.

“México hizo importantes concesiones. Aunque es mejor tener un tratado que no tenerlo, pero si se va a analizar que se analice bien. Parece que unos días no es suficiente», subrayó el académico.

El documento del acuerdo fue entregado al Senado el 30 de mayo, y 20 días más tarde fue aprobado por los legisladores, sin tomar en cuenta a los sectores interesados y especializados en materia comercial.

“Un acuerdo tan emblemático y tan importante para la economía mexicana, me parece que tendría que tomarse en cuenta con más relevancia y que se escuchará a los sectores especializados entes de aprobar el tratado”, añadió Luis Huacuja.

Con esto no se cumple con la “ley sobre la aprobación de tratados en materia económica –desde 2004- que en su artículo 11 establece que el Senado debe difundir lo que dice el tratado y escuchar a los grupos de interés”, subrayó.

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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