Detectó 56 impactos ambientales negativos durante las etapas de preparación del terreno

El mar y los sismos serán los principales factores de riesgo para la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, pues su ubicación geográfica la pone a merced de inundaciones por lluvia, huracanes o marejadas, así como a los sismos, según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), modalidad regional.

En el documento, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) señaló que para reducir estos riesgos Pemex ya estipuló medidas de mitigación, mismas que no están disponibles, pues fueron vetadas al público.

Según el oficio, liberado ayer por la noche, el proyecto tiene un riesgo “alto” de inundación marina, por lluvia, marejadas, y un riesgo “muy alto” por marea de tormenta.

El IMP detalló que en la región de Chontalpa, particularmente en el municipio de Paraíso, donde estará la procesadora de petróleo, “por ubicarse en la costa del Golfo de México el peligro por inundación es alto por marea de tormenta y oleaje de alta energía”.

Otro factor de riesgo es que el mismo oleaje de alta energía provoque erosión en el terreno donde se cimentará la refinería.

Además, el IMP detalló que la regionalización sísmica de Tabasco muestra que los valores más altos en la escala de Mercalli -que mide la intensidad de un sismo en una escala de 1 a 12 a través de los daños a distintas estructuras- en la zona Centro de la entidad y en la parte de la Chontalpa, donde se ubica Paraíso.
Según el análisis del organismo, en esas áreas, la escala se ubica en un rango de cinco a siete puntos, es decir, con sismos “fuertes”, “bastante fuertes” y “muy fuertes”.

Además de los riesgos naturales a los que se enfrenta el proyecto, el IMP detectó 56 impactos ambientales negativos durante las etapas de preparación del terreno, construcción y de operación y mantenimiento. Entre estos impactos destacan la modificación de los niveles de erosión del suelo, la alteración de la calidad del agua pluvial que se infiltra al subsuelo, generación de emisiones contaminantes y partículas suspendidas en el aire, así como una posible disminución de individuos de especies animales adaptadas a las condiciones actuales, esto sólo durante la preparación del terreno para la obra y su construcción, la cual está programada para tres años.

No obstante, el documento subraya que Pemex tiene un programa para mitigar las afectaciones ambientales que generará la refinería durante los años que esté en construcción y operando.

Estas medidas, indica la MIA, han tenido importantes resultados en Áreas Naturales Protegidas como Pantanos de Centla y Laguna de Términos, además de que las acciones seguirán siendo aplicadas para lograr la sustentabilidad de esta zona de Tabasco y lograr la armonía entre las actividades petroleras, población y recursos naturales.

BENEFICIOS
El resumen ejecutivo del documento menciona que el análisis global del impacto se resume de manera positiva en un balance costo-beneficio en materia económica, social y ambiental.

En el aspecto económico resulta positivo debido a que la realización del proyecto evitará la importación de combustibles y fomentará la autosuficiencia energética de México.

Finalmente, en el aspecto social porque contribuirá a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región, con la creación de infraestructura y empleo y en el aspecto ambiental porque aunque el desarrollo del proyecto provocará afectaciones moderadas al medio ambiente, estas serán controladas, mitigadas, así como compensadas.

Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

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