Hope Hicks, exdirectora de comunicaciones del presidente Donald Trump, comparece a puerta cerrada ante Comisión de Asuntos Jurídicos de la cámara baja, como parte de las indagaciones internas sobre el mandatario

WASHINGTON.- Legisladores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sostienen el miércoles una reunión a puertas cerradas con Hope Hicks, una exdirectora de comunicaciones del presidente Donald Trump, que marca la primera ocasión que escuchan a alguien del círculo íntimo del mandatario desde la publicación del informe del fiscal especial Robert Mueller.

Obtener el testimonio de Hicks, una colaboradora cercana de Trump, es una victoria significativa para los demócratas, dado que el presidente ha bloqueado ampliamente sus investigaciones.

La Comisión de Asuntos Jurídicos de la cámara baja inicialmente había citado a Hicks para un testimonio público, pero luego de negociaciones aceptó la audiencia privada.

Una transcripción de la sesión será dada a conocer en los días subsiguientes.

Aun así, no estaba claro cuánta información proveerá Hicks.

Ella ya cooperó ampliamente con la pesquisa de Mueller y se espera que un abogado de la Casa Banca, presente en la sala para la audiencia, trate de impedirle que responda a ciertas preguntas.

En una carta al presidente de la comisión, el demócrata Jerrold Nadler, el abogado Pat Cipollone escribió que Trump había instruido a Hicks que no respondiera a preguntas «relacionadas con su servicio como asesora del presidente».

Cipollone dijo que Hicks, como una de quienes fueron asesores importantes de Trump, «es absolutamente inmune» de que le se obligue a declarar sobre su servicio al presidente, dada la separación de poderes entre las ramas ejecutiva y legislativa.

La Casa Blanca ha invocado similarmente el privilegio ejecutivo respecto a muchas de las demandas de los demócratas, usando el poder presidencial para proteger la confidencialidad del proceso de toma de decisiones de la oficina presidencial.

Los demócratas dicen que las respuestas de Hicks no están cubiertas por esa inmunidad, especialmente teniendo en cuenta que ella ya cooperó con Mueller.

La comisión también pidió documentos a Hicks, pero ella ha accedido sólo parcialmente. Hicks acordó proveer cierta información sobre su trabajo con Trump, de acuerdo con el panel, pero no sobre su tiempo en la Casa Blanca.

El testimonio de testigos como Hicks es un paso en el enfoque metódico de la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi a las investigaciones sobre Trump y sus allegados.

Más de 60 legisladores en su bancada -incluso casi una decena en la comisión de asuntos jurídicos- han pedido el inicio de una pesquisa de juicio político, pero ella ha dicho que quiere que los paneles investiguen primero y decidan más adelante cómo proceder.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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