Las ansias de reelección de Donald Trump son un mal augurio para el peso mexicano, que seguramente volverá a resentir las amenazas del presidente de EU

«Trump puede volver a la carga con sus demandas hacia su carrera a la reelección presidencial y llevar al peso a una ‘montaña rusa'», consideró Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco (BASE).

En la semana posterior al compromiso de México para detener el paso de centroamericanos a México, el peso mexicano acumuló una apreciación de 2.25% frente al dólar estadounidense en el mercado spot, su mayor avance semanal desde julio de 2018.

Una ganancia, sí, pero momentánea.

«A pesar de que la mayor parte del potencial impacto de corto plazo se ha diluido, la incertidumbre permanecerá elevada dado que la amenaza no se ha eliminado por completo, constituyendo otro viento en contra», consideró Grupo Financiero Banorte su más reciente análisis.

«Vemos alta probabilidad de encontrar nuevos periodos de estrés», añadió.

Citibanamex ve que el riesgo de más amenazas contra México en el asunto comercial permanece: «Esto seguirá pesando sobre las variables macro financieras en México».

«El riesgo de que EU continúe amenazando a México (y otros países) con medidas proteccionistas permanece, y esto seguirá pesando sobre las variables macro financieras en México”, según un análisis de Citibanamex.

Pero también expresó que se ha frenado la migración en la frontera sur de Estados Unidos y que México avanza mejor de lo esperado.

De ahí la probabilidad de que a partir de esos 45 días de plazo para dar resultados en México, la volatilidad pueda reaparecer para el peso o antes si Trump así lo decide.

Trump es una amenaza latente no solo en 45 días sino que es un riesgo permanente mientras esté en el poder, según Jonathan Heath, subgobernador de Banco de México (Banxico), en una entrevista con Bloomberg.

Heath consideró que Banxico no puede bajar su tasa de interés de 8.25% y la más alta en los últimos 10 años mientras esté presenta la amenaza de aranceles. Una tasa elevada permite evitar una salida de capitales y con ello desactivar una depreciación del peso.

«Las presiones sobre el tipo de cambio y otros indicadores derivadas del conflicto comercial con Estados Unidos y los ajustes a la calificación crediticia de la deuda soberana de México y Pemex, constituyen un recordatorio de los retos que enfrenta la economía», de acuerdo con una presentación de Javier Guzmán Calafell, otro de los cinco miembros de la Junta de Gobierno de Banxico, publicada el 11 de junio pasado.

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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