La firma británica trajo a nuestro país una edición especial del Mini que celebra sus seis décadas de existencia el Mini 60 Aniversario.

La historia del Mini Cooper comenzó a escribirse cuando su diseñador, el ingeniero de la Motor Corporation Alec Issigonis empezó a experimentar con un prototipo del Morris Minor con motor y tracción delantera en 1950.

El proyecto fue descartado, pero sentó las bases del desarrollo del Mini seis años más tarde. La idea era construir un automóvil compacto con la capacidad de trasladar cuatro pasajeros adultos y su equipaje.

Para ello, fue necesario colocar un pequeño motor de 848 cc y 34 caballos de fuerza de manera transversal que impulsara las ruedas delanteras, refrigerado por un radiador montado en el lado izquierdo, pegado a la salpicadera, esto para reducir el tamaño del cofre y mantener unas dimensiones contenidas en la carrocería de 3.05 metros de largo, 1.41 de ancho y 1.35 de alto.

Lo que comenzó como una forma eficiente de ahorrar más espacio estableció el punto de referencia para todos los automóviles pequeños con tracción delantera.

Además, los diminutos rines de acero de 10 pulgadas de diámetro, montados sobre neumáticos fabricados especialmente por Dunlop, se colocaron lo más cerca posible de cada esquina del coche y de esta forma disponer del 80 por ciento de la superficie del piso del auto para los ocupantes.

Finalmente, tras dos años de desarrollo, el Morris Mini Minor fue mostrado a la prensa el 26 de agosto de 1959, causando mucha expectación entre el público asistente. Ahora, seis décadas después de aquel histórico acontecimiento, la firma británica, bajo el cobijo de BMW Group desde 2001, decidió lanzar una edición especial, limitada a 120 unidades, 60 en color British Racing Green IV y 60 en Midnight Black, que rindiera un merecido homenaje del popular modelo, tomando como base la versión Cooper S de tres puertas con techo panorámico, elementos que lo hacen especial.

Además de estas tonalidades de pintura especiales, el Mini 60 Years Edition cuenta con líneas deportivas en el cofre, un juego de rines de aleación ligera de 17 pulgadas de diseño exclusivo, así como logotipos conmemorativos 60 colocados en los laterales del cofre, en las proyecciones luminosas laterales de los espejos retrovisores y en las molduras de los estribos de las puertas.

Otro de los accesorios que nos recuerda a los Mini clásicos que participaron y triunfaron en el deporte motor son los faros LED de estilo rally instalados en la parte frontal del coche, y a la altura de la parrilla, que realzan el carácter deportivo del auto. En el interior también encontramos detalles que hacen de esta edición especial algo único, como las vestiduras en piel que cubren los asientos deportivos, así como el volante cosido a mano y forrado en piel napa.

El toque de modernidad en el habitáculo lo aporta la pantalla táctil a color de 8.8 pulgadas del sistema de infoentretenimiento, con conectividad Apple CarPlay, así como por el equipo de sonido Harman Kardon dotado con 12 bocinas.

Bajo el cofre reposa un motor de cuatro cilindros 2.0 litros turbocargado que genera 192 caballos de fuerza y 206 libras-pie de torque al eje delantero, pasando por una transmisión automática deportiva de doble embrague de siete velocidades y con tres modos de manejo disponibles: Sport, Mid y Green. De esta forma, el Mini 60 Years Edition puede acelerar de cero a 100 km/h en 6.7 segundos, con un consumo combinado, de acuerdo con la ficha técnica, de 18.2 km/l; está disponible por un precio de 599 mil 900 pesos.

Felices 60, Mini!  La historia del Mini Cooper comenzó a escribirse cuando su diseñador, el ingeniero de la Motor Corporation Alec Issigonis empezó a experimentar con un prototipo del Morris Minor con motor y tracción delantera en 1950.

El proyecto fue descartado, pero sentó las bases del desarrollo del Mini seis años más tarde. La idea era construir un automóvil compacto con la capacidad de trasladar cuatro pasajeros adultos y su equipaje.

Para ello, fue necesario colocar un pequeño motor de 848 cc y 34 caballos de fuerza de manera transversal que impulsara las ruedas delanteras, refrigerado por un radiador montado en el lado izquierdo, pegado a la salpicadera, esto para reducir el tamaño del cofre y mantener unas dimensiones contenidas en la carrocería de 3.05 metros de largo, 1.41 de ancho y 1.35 de alto.

Lo que comenzó como una forma eficiente de ahorrar más espacio estableció el punto de referencia para todos los automóviles pequeños con tracción delantera. Además, los diminutos rines de acero de 10 pulgadas de diámetro, montados sobre neumáticos fabricados especialmente por Dunlop, se colocaron lo más cerca posible de cada esquina del coche y de esta forma disponer del 80 por ciento de la superficie del piso del auto para los ocupantes.

Finalmente, tras dos años de desarrollo, el Morris Mini Minor fue mostrado a la prensa el 26 de agosto de 1959, causando mucha expectación entre el publico asistente.

Ahora, seis décadas después de aquel histórico acontecimiento, la firma británica, bajo el cobijo de BMW Group desde 2001, decidió lanzar una edición especial, limitada a 120 unidades, 60 en color British Racing Green IV y 60 en Midnight Black, que rindiera un merecido homenaje del popular modelo, tomando como base la versión Cooper S de tres puertas con techo panorámico. elementos que lo hacen especial Además de estas tonalidades de pintura especiales, el Mini.

Esta nota originalmente se publicó en msn

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