Piden un incremento de 3% salarial comprometido para empleados que ganan menos de 10 mil pesos mensuales, así como el pago y negociación de prestaciones pendientes

CIUDAD DE MÉXICO.- Cerca de cien trabajadores pertenecientes al Sindicato Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC) cerraron ayer, por un lapso de 10 horas, las instalaciones centrales de la dependencia que encabeza Alejandra Frausto Guerrero, ubicadas en Paseo de la Reforma y avenida Insurgentes, en demanda a un incremento de 3% salarial comprometido para empleados que ganan menos de 10 mil pesos mensuales, así como el pago y negociación de prestaciones pendientes.

En entrevista con integrantes del SNDTSC, adelantaron que, de no alcanzar algún acuerdo en las próximas horas, volverán a tomar las instalaciones y montarán un plantón. “Lo que hasta el momento nos han dicho las autoridades es que ellos sólo tienen autorizado un incremento del 3.34% a los trabajadores, es decir, entre cinco y siete pesos diarios), pero dicho porcentaje es menor al índice inflacionario con el que cerró México el año pasado”, aseguró Ángeles Medina, colegiada general del sindicato.

Aunado a esto, aseguró que las autoridades federales no quieren incrementar los montos en sus prestaciones, “ni se quiere dar un incremento digno a los trabajadores” que pertenecen a las direcciones generales de Administración, de Bibliotecas, el Centro Nacional de las Artes, Culturas Populares, Publicaciones, Sitios y Monumentos y de órganos desconcentrados como Indautor y Radio Educación, añadió.

Por la tarde, la SC federal emitió un comunicado en el que aseguró que, luego de una negociación, que concluyó hacia las 17:00 horas, se programó una mesa de diálogo para este jueves a fin de resolver las demandas.

Y aseguró que, pese al cierre de sus instalaciones, “las autoridades de la Unidad de Administración y Finanzas siempre han estado abiertas al diálogo con representantes de los sindicatos a través de varias mesas de negociación, con la disponibilidad en todo momento de escuchar sus demandas y canalizarlas a las instancias correspondientes”. Y aclaró que “el personal de mando no fue responsable del cierre de los accesos y no recibió ninguna instrucción para obstaculizar (a los trabajadores)”.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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