Un libro, antologado por el investigador Roberto Rosique, compila la obra y la trayectoria de 200 artistas emblemáticos que han mantenido en la vanguardia a esta ciudad fronteriza

TIJUANA.- Pionera a finales del siglo XX en su apuesta por el arte contemporáneo, disciplina que protagonizó en la escena internacional a principios de la presente centuria, Tijuana ha sido cuna y caldo de cultivo de “transgresoras, combativas e irreverentes” obras de arte visuales desde la década de los 70 a la fecha.

La frontera como emplazamiento crítico, la migración, el choque de culturas, el racismo, la violencia, el lenguaje híbrido y la identidad sustentada en la cultura del reuso son algunos de los temas que han marcado la creación plástica en esta ciudad fronteriza, “un ejercicio que está en vías de la profesionalización”.

Roberto Rosique se ha dado a la tarea de analizar el desarrollo de esta disciplina durante las últimas cuatro décadas en la urbe de las casas con cimientos de llantas, los burros-cebra y las tiendas de segunda, para dar vida al libro Tijuana. Un anecdotario visual, que planea publicar este año.

«Los artistas han reflejado lo que viven. Analizo la obra y la trayectoria de 200 creadores emblemáticos. No son los pintores de domingo, sino la gente que se afanó como creador y había estado en el anonimato. Es una memoria que sacará a la luz a estos autores olvidados”, afirma en entrevista.

El pintor e investigador explica que el ser un libro ambicioso impide que se incorpore un número grande de obras, por lo que sólo se contemplarán dos o tres de cada autor. “Asumí el reto de analizar la producción de estos artistas, para que quien no los conoció, o se acerque por primera vez a su obra, pueda plantear sus propios juicios de valor a partir de lo que expongo. Es una memoria, pero también tiene un gran valor didáctico”.

Agrega que el título será publicado por el Centro Cultural Tijuana (Cecut). “La idea surgió en la pasada administración, pero se retrasó sobre todo por el diseño. Ya está terminado. La actual directora, Vianka R. Santana, aceptó continuar con el proyecto”.

El autor de Los setenta (Tirant lo Blanch/ UABC), título que revisa este periodo trascendental de la plástica en la región y se presentó en la 37 Feria del Libro de Tijuana, afirma que esta esquina del país tuvo “un gran protagonismo en la esfera nacional e internacional al cierre del siglo XX e inicios del XXI; evolucionamos y nos posicionamos muy rápido”.

Sin embargo, prosigue, el momento de bonanza que hubo en el arte contemporáneo entre 2005 y 2010 desapareció de repente. “En 2019 ya no tenemos encuentros como InSite -proyecto binacional de arte contemporáneo que se basaba en la investigación artística y la activación del espacio urbano de la frontera Tijuana y San Diego, que nació en 1992- o Estandartes. Al dejar de existir estos espectaculares que mostraban ante el mundo nuestra producción visual, se ha reducido también la visibilidad de los artistas”.

El catedrático acepta que, si bien la producción plástica no sigue creciendo con la rapidez de antaño, “la consolidación de las universidades y escuelas de arte empiezan a generar un creador más preparado que será el protagonista de las siguientes décadas.

«Esperamos buenos tiempos y que las nuevas administraciones tengan recursos para poder darle salida a las buenas ideas. Parece que regresa. Tenemos un proyecto con el Cecut para revalorar la pintura a través de una Trianual, en la que le daremos espacio no a la técnica convencional, sino al reto de hacer pintura contemporánea”, indica.

Rosique admite que, en comparación con entidades como Oaxaca o Jalisco, Tijuana se ha rezagado un poco en la plástica nacional.

Seguimos trabajando los mismos autores. Pero atrás viene una generación que respaldará todo. Pero considero que seguimos siendo un foco de atención en cuanto a la producción contemporánea.

Si pudiéramos hacer un mapeo de lo que pasa hoy en día, veremos que Oaxaca y Tijuana son los dos lugares que poseen esa hambre de mantenerse a la vanguardia. Yucatán, Tabasco y Puebla empiezan a destacar en su propuesta contemporánea. El panorama nacional se está enriqueciendo”.

El estudioso aclara que sin bien no se requiere de una escuela para ser artista, tampoco se puede desdeñar que una formación académica ayude.

Hay que replantear los planes de estudio de manera constante y construir poco a poco un mercado de arte local, una cultura del coleccionismo y de la crítica de arte, pues no existe. Aquí la única ventaja es la cercanía con un bendito país que consume todo”, señala.

Tijuana. Un anecdotario visual, que será presentado en Guadalajara y la Ciudad de México, reunirá obra de artistas como Joel González Navarro, Benjamín Serrano, Ignacio Hábrika, Juan Badía, Felipe Almada y la generación de los post-InSite, como Marcos Ramírez y Enrique Trejo, por mencionar algunos. “Queremos que el mundo voltee otra vez para acá”, concluye Rosique.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

Compartir

Dejar respuesta