El Consorcio Termo WTE, encabezado por la empresa Veolia, está acatando la suspensión provisional del contrato de prestación de servicios de la Planta de Termovalorización de Residuos Sólidos de la Ciudad de México dictada por el magistrado instructor del Tribunal de Justicia Administrativa.

Sin embargo, interpuso dos reclamaciones en el tribunal, una por la admisión de la demanda para la suspensión del contrato y otra contra la concesión de la suspensión del contrato el 15 de octubre de 2018.

Y sigue en espera de la resolución sobre sus reclamaciones, informó en una postura corporativa.

“La empresa está acatando la suspensión provisional del contrato de prestación de servicios de la Planta de Termovalorización de Residuos Sólidos de la Ciudad de México, dictada por el magistrado instructor del Tribunal de Justicia Administrativa, al tiempo que espera la resolución de los medios de reclamación que por derecho fueron otorgados al consorcio Termo WTE”, indicó en una ficha informativa.

El Consorcio Termo WTE presume que obtuvo la concesión bajo estricto apego a la ley y las reglas establecidas por las autoridades, pues cuenta, entre otros permisos, con el Resolutivo de la Manifestación de Impacto Ambiental.

“La Planta de Termovalorización de Residuos Sólidos Urbanos de la Ciudad de México representa un proyecto de infraestructura que constituye un gran beneficio para la ciudad y sus habitantes, ya que, en conjunto con otras iniciativas como el reciclaje y el tratamiento de los residuos orgánicos, permite solucionar el enorme problema de disposición de la basura que se genera todos los días”, indicó.

Y se dijo dispuesto a dialogar con el gobierno capitalino.

“De la misma manera, estamos dispuestos al diálogo abierto y la colaboración con el gobierno local, para enfocarnos en la generación de soluciones en materia de infraestructura ambiental que contribuyan al desarrollo sustentable de la Ciudad de México y al bienestar de sus habitantes”, señaló.

La termoplanta trataría unas cuatro mil 500 toneladas de residuos inorgánicos de la ciudad y los transformaría en electricidad para suministrar al Sistema de Transporte Colectivo Metro.

La planta termovalorizadora fue un proyecto impulsado por la administración de Miguel Ángel Mancera.

Sin embargo, el proyecto fue cancelado por la actual jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien lo consideró muy caro, ya que endeudaría a la Ciudad de México con más de 30 mil millones de pesos.

Luego de la cancelación del proyecto de la termoplanta, Sheinbaum indicó que su administración presentaría un nuevo plan de manejo de residuos sólidos urbanos, sin embargo, ello aún no ha ocurrido.

Impulsan ayuda para medio ambiente

El gobierno de la Ciudad de México presentó el Programa Ciudad Solar, que es uno de los siete ejes para impulsar la sustentabilidad en la capital.

“Es una meta muy ambiciosa de evitar cerca de dos millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono y esto influye en una mejora de calidad del aire”.

Sheinbaum Pardo destacó que con este plan se calcula evitar la emisión de dos millones de toneladas de CO2, el 8.3 por ciento de lo que se emite a la atmósfera.

“Es nuestro compromiso con los objetivos del milenio, objetivos de desarrollo sustentable del Acuerdo de París”.

Alberto Valdés Palacios, director de Desarrollo y Sustentabilidad Energética de la Secretaría de Desarrollo Económico, detalló que capacitarán a mil técnicos para calentamiento solar de agua y generación solar de electricidad.

Pretenden también la instalación de 240 molinos de nixtamal que funcionen con energía solar.

La meta de viviendas nuevas con calentador solar es de 134 mil 611 entre 2019 y 2024. Representa una inversión pública de 170 millones de pesos, la implementación de sistemas fotovoltaicos menores a 500 Kwp para 100 MiPymes.

De igual forma la instalación de equipos ahorradores de energía en 300 edificios de gobierno y para la Central de Abasto. También colocarán equipos ahorradores en los transportes eléctricos,  así como una central minihidroeléctrica para el Sistema de Aguas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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