Keith Thurman sigue considerando que Manny Pacquiao es una leyenda. Pero el monarca invicto de los welter advierte que pondrá fin a la carrera del también senador filipino.

Podría ocurrir. Después de todo, Pacquiao no es el favorito para la pelea del 20 de julio en Las Vegas por el cetro de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Lo que Thurman quiere es consolidarse como el rostro principal de una división sumamente competida. Será su primera pelea en pago por ver pese a que ostenta una foja de 29-0 con 22 nocauts. Es también una oportunidad para reivindicarse, tras lucir un tanto oxidado en enero, cuando superó por decisión a Josesito López.

Thurman libró sólo tres combates en el mismo número de años, debido en parte a una serie de lesiones.

Y sí, existe la posibilidad de que envíe a Pacquiao al retiro, para que se concentre exclusivamente en la política.

«Vengan el 20 de julio y verán que él desaparecerá. Le corresponde ahora ser senador en Filipinas». Lo que estoy haciendo con Manny Pacquiao es lo que él hizo con Óscar de la Hoya», aseguró Thurman.

Aquella paliza de 2008 dejó efectivamente en el retiro a De la Hoya y catapultó a Pacquiao a condición de astro mundial del boxeo.

«Ésta será una gran pelea. Caerán bombas. Esperé 22 meses para volver al deporte (tras las lesiones). Aquí hay altibajos, pero su muchacho, Keith Thurman, está otra vez en ascenso. Querrán estar ahí, especialmente porque será la última pelea de este hombre», vaticinó Thurman, de 29 años.

Pacquiao sonrió ante los alardes de Thurman.

Se trata de un combate intrigante. Aunque Pacquiao cayó por decisión unánime ante Jeff Horn en 2017, decidió contradecir a quienes consideraban que no volvería a los cuadriláteros. Un año después, despojó de la corona de la AMB a Lucas Matthysse y luego superó sin problema a Adrien Broner en 12 rounds.

En una carrera con foja de 61-7-2, el filipino conserva poder.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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