Un hispano residente en Wyoming demandó a una agente de la Policía de Colorado que, de vacaciones y vestida de civil, le apuntó con una pistola y lo arrestó creyendo que acababa de cometer un crimen cuando en realidad corría hacia la parada del autobús.

Según indican este lunes los medios locales, los abogados del hispano, Gerardo Becerra, de 18 años, presentaron la demanda en la Corte de Distrito del Condado Teton, en el estado de Wyoming.

La demanda fue interpuesta contra la oficial Vanessa Schultz, de 32 años y miembro del Departamento de Policía de Lakewood, un suburbio al oeste de Denver.

El documento legal indica que el 6 de julio de 2018, al mediodía, cuando Schultz estaba vacacionando en la localidad de Jackson, Wyoming, escuchó un ruido cerca del lugar donde la agente se encontraba.

El ruido escuchado era que Becerra salía de su domicilio.

«El Sr. Becerra, un (…) residente hispano de 17 años (en el momento de los hechos), había salido tarde del departamento donde vivía con sus padres y corría para alcanzar el autobús», dice la demanda, presentada por el abogado Alex Freeburg.

«Sin ninguna otra información y sin realizar ninguna investigación, (la agente Schultz) salió de su vehículo, sacó su pistola y le ordenó a Becerra detenerse y arrojarse al piso», puntualiza el documento.

Becerra afirma que con esta acción Schultz infringió sus derechos civiles y acusa a la mujer de asalto, golpes y arresto falso.

Según los testigos de los hechos, residentes del área le pidieron a Schultz que detuviese sus acciones, a lo que ella supuestamente respondió: «Tengo un arma y voy a usarla».

Cuando llegó la Policía local, Schultz pidió que Becerra fuese detenido, dijeron los testigos, como «sospechoso de haber cometido un crimen», específicamente un robo a mano armada.

El Departamento de Policía de Jackson inmediatamente entendió que ese no había sido el caso y Becerra quedó en libertad sin cargos.

A la vez, en declaraciones enviadas a medios locales, el jefe de Policía, Todd Smith, dijo en aquel momento que la reacción de Schultz había sido «exagerada».

Smith también enfatizó que Schultz no tiene autoridad para realizar arrestos fuera de su jurisdicción.

Tras investigar los hechos, el fiscal local decidió no presentar cargos contra Schultz porque «resultó aparente que ella no tuvo intenciones criminales».

Pero, dice la demanda, el hecho de que Becerra fue detenido con una pistola sin que existiese razón para hacerlo, y que Schultz se negó a escuchar al joven o a los vecinos que intervinieron, demuestra que los derechos civiles del adolescente fueron violados.

Tras el incidente, Becerra tuvo que recibir tratamiento médico por ansiedad extrema. Por su parte, Schultz todavía trabaja como policía en Lakewood.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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