CIUDAD DE MÉXICO.- Una contingencia como la que se vivió en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México la semana pasada,  no solo provoca daños al sistema respiratorio de sus habitantes, también quita el sueño.

El jefe de departamento de otorrinolaringología, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (Iner), Armando Castorena Maldonado, advirtió que la contaminación ambiental produce en la población en general resequedad en vías nasales y garganta, situación que en las noches no permite el descanso.

«Hay información muy contundente, sobre que la contaminación ambiental afecta la respiración y las personas tienden a tener más síntomas de nariz seca, irritación los ojos, conjuntivitis, resequedad en la garganta y, esa irritación, altera el patrón de sueño”, explicó.

En el caso de las personas que sufren enfermedades como asma, conjuntivitis, y enfermedades crónicas pulmonares, se exacerban, afirmó durante su participación en el Neurotalk organizado por Hospital Ángeles Lomas, en esta edición dedicado a los trastornos del sueño.

Definió que la contaminación produce condiciones negativas del sueño conocidas como “restricción de sueño o privación del sueño”.

«La gente tiende a producir despertares continuos para poder hidratarse los síntomas de la mucosa nasal secos, sin duda que sí afecta y las personas no duermen del todo bien”, refirió.

 

esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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