CIUDAD DE MÉXICO.- El banco estadounidense JPMorgan consideró que los retos financieros que enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex) y su impacto en las finanzas públicas elevaron la posibilidad de que la nota crediticia de México sufra una reducción este mismo año.

«Vemos más de 50% de probabilidad que la calificación crediticia soberana de México se degradará al menos en un nivel este año por alguna agencia calificadora», señaló el banco en su reporte LatAm Key Trades and Risks, fechado el 13 de mayo de 2019 y al cual Expansión tuvo acceso.

En marzo pasado, la agencia calificadora Standard & Poor’s pasó de estable a negativa la perspectiva de las calificaciones soberanas de México ante la posibilidad de un menor crecimiento económico y mayores pasivos contingentes derivados de las políticas del nuevo gobierno federal.

No es la única que tiene en la mira la nota de México. Previamente, Moody’s consideró que el plan de rescate para Petróleos Mexicanos, anunciado en febrero pasado, era negativo para la calificación de la deuda soberana.

La entidad comandada por Jamie Dimon y que forma parte del programa de la reestructura de créditos de Pemex, agregó que existen dudas sobre el dinero fresco que recibiría la petrolera mexicana. Por ejemplo, el Congreso aprobaría hasta septiembre los cambios al Fondo de Estabilización, mientras Pemex continúa perdiendo dinero.

JPMorgan detalló que la empresa del Estado necesita entre 10,000 y 15,000 millones de dólares al año tan solo en financiamiento sin que se concreten cambios en su plan de negocios o en el régimen fiscal que enfrenta. «Esta necesidad de efectivo sería mayor en un escenario en el que el gasto de capital de Pemex crezca para alcanzar los objetivos agresivos del gobierno para la producción y el refinado doméstico».

El banco estadounidense admite una «posibilidad real» de que las calificaciones crediticias de Pemex pierdan el grado de inversión, lo cual sería más contraproducente para la economía nacional, pues se elevaría el costo de deuda y se limitaría el acceso al financiamiento externo.

«Es difícil equilibrar un escenario fiscal en el que el gobierno siga atendiendo las necesidades de financiamiento de Pemex y también sus metas fiscales (superávit primario del 1% en 2019 y del 1.3% en 2020), especialmente a medida que se agotan los fondos de estabilización. Además, el deseo de buscar fuentes alternativas de ingresos parece faltar y el crecimiento del PIB se mantiene por debajo del potencial, lo que aumenta los desafíos futuros», señaló el banco.

En el entorno macroeconómico, JPMorgan señaló que una postura agresiva del Banco de México (Banxico) podría tener efectos positivos para el peso mexicano y que una pronta aprobación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por los congresos de los tres países reduciría riesgos de una manera considerable.

Explicó que la incertidumbre política y una reversión en la tenencia de Bonos M provocaron una baja en la calificación que tiene el banco en sus posiciones sobre el peso mexicano. Espera que al final del año, el tipo de cambio peso dólar sea de 20.25 pesos, que significa una depreciación de 5.3% para la moneda mexicana.

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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