CIUDAD DE MÉXICO  .- El Banco de México (Banxico) llega con una encrucijada este jueves a su tercera cita del año para decidir el rumbo de su política monetaria, ya que por un lado la economía nacional pierde cada vez más fuerza y por el otro la inflación se encuentra por arriba de la meta oficial.

Ante tal dilema, el consenso del mercado apunta que mantendrá en 8.25% su tasa de interés, es decir en su mayor nivel en una década.

Y es justamente la encrucijada inflación-desaceleración la que despierta el debate sobre cuánto tiempo más tendrá que esperar Banco de México (Banxico) para hacer el primer movimiento a la baja de su principal instrumento de política monetaria para contener el alza de precios.

«La mayoría estamos pensando que la dirección podría ser que hay más consenso que sea un movimiento hacia la baja donde hay más debate es en el cuándo», dijo Sergio Luna, director de Estudios Económicos de Citibanamex.

«Una de las cosas que nos preocupan es justamente (…) la composición (inflación alta/desaceleración)».

Tras el anuncio de este jueves, a la Junta de Gobierno de Banxico le quedarán cinco reuniones para decidir si mover o no la tasa que marca el precio del dinero: en junio, agosto, septiembre, noviembre y diciembre próximos.

La mayoría de los analistas encuestados por Citibanamex consideran que el movimiento a la baja -que se estima en 25 puntos base- sea justamente en noviembre, un retraso respecto a la encuesta previa cuando esperaban que ocurriera en el mes patrio (septiembre). Pero otros, como Citibanamex esperan que el movimiento sea en junio.

El estatus de la inflación, que en abril repuntó tras una breve tendencia a la baja, es el factor que explica por qué Banxico no se animará este jueves a mover la tasa y por qué los analistas aplazan sus estimaciones.

«El cambio de comunicación en el comunicado no se va a dar al menos en lo que resta del primer semestre de este año. Banxico va a estar más proclive a controlar la inflación, no hacer movimientos en la tasa, a mencionar la preocupación que tiene que la inflación subyacente».

Leonardo Armas, subdirector de Estrategia y Gestión de Portafolios de Invex.

La inflación general en abril subió a una tasa anual de 4.41%, su nivel más alto en lo que va de 2019 y la subyacente creció a 3.87% anual, considerada un mejor parámetro para medir las alzas de precios porque elimina productos volátiles como los agrícolas.

«Ante ese escenario de una inflación más alta con riesgos hacia adelante, pues podría tomar un poco más de tiempo antes de tomar una decisión de reducir la tasa”, explicó Luna, de Citibanamex.

«La reducción de la inflación tampoco ha sido tan contundente y es por eso que todavía vemos a un Banxico que no está listo para bajar tasas”, dijo por su parte Jessica Roldán, economista en jefe de Casa de Bolsa Finamex.

Pero el otro factor de la encrucijada, la desaceleración, es el que para algunos puede hacer que el movimiento a la baja se adelante, si es que esa debilidad económica vista en el primer trimestre del año se prolonga los siguientes meses.

«La actividad económica sí ha salido mal (…) era de esperar que iba a haber una desaceleración ahora el problema y el riesgo es hacia adelante que esta desaceleración en lugar de ser una cosa temporal se vuelva ya una cosa permanente”, dijo Jessica Roldán.

La economía mexicana tuvo su peor arranque en los últimos 10 años, al contraerse 0.2% entre enero y marzo de este año, según la estimación oportuna del INEGI .

«Pensamos que el tema de crecimiento podrían llevar a que esa decisión (bajar la tasa) fuera un poquito más temprano, sin dejar de reconocer que el tema de la inflación es un tema muy relevante para la junta de gobierno».

Sergio Luna, director de Estudios Económico de Citibanamex

Los riesgos para la inflación

La inflación subyacente es considerada un mejor indicador para medir el comportamiento de precios pues elimina productos más volátiles como los agropecuarios y no se ha doblegado aún.

Para llegar al pronóstico de Banxico para el segundo trimestre del año de alcanzar una tasa de 3.6% en la inflación la subyacente, tendría que retomar una tendencia a la baja «de manera muy marcada (…) una reversión bastante rápida», tendría que alcanzar tasas de alrededor de 3.5% desde el 3.87% de abril, según Roldan, de Finamex.

«Es justo la inflación subyacente que está como bastante renuente a bajar, pues parecería que riesgo de que este pronóstico, esta perspectiva del banco no se materialice», añadió.

Otros de los riesgos según Luna de Citibanamex son: una mayor vulnerabilidad de las finanzas públicas, la política comercial, una depreciación del peso ante el dólar y un mercado de trabajo más apretado, alzas de salarios.

A ellos se suman: alzas en los precios de las gasolinas y rebotes en los precios de los servicios de telefonía celular, indicó Finamex.

 

Esta nota originalmente se publicó en Expansión

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