Rafael Nadal mejoró este jueves la versión ofrecida un día antes y fue el último verdugo de David Ferrer en el Barcelona Open Banc Sabadell. El alicantino, después de superar en las rondas anteriores a Mischa Zverev y Lucas Pouille, no pudo con el mejor tenista de la historia sobre tierra batida, que ya le había derrotado en 25 de los 31 enfrentamientos entre ambos.

Cinco de los triunfos del balear habían sido entre las cuatro paredes del RCT Barcelona y cuatro de ellos fueron en finales. Esta vez, la balanza se decantó del lado de Nadal por 6-3 y 6-3 en los octavos, marcados por la interrupción por la lluvia.

El partido empezó con agua pero la tierra permite temporalmente que se pueda seguir jugando. Así fue. Nadal tuvo problemas para ganar el primer juego. Tardó nueve minutos en tomar la delantera en el tanteo después de salvar dos puntos de ‘break’ de su rival y cometer una doble falta. ‘Ferru’ tiró un revés fuera y Rafa subió a la red a completar una jugada facilitada por su servicio.

El campeón de 17 grandes, a diferencia del debut con Leonardo Mayer, decidió dominar con la derecha y lo conseguía. Pasó de ser dominado a dominante en los puntos. Sin embargo, sufría en cada servicio hasta que rompió el de su oponente en el sexto asalto.

El lenguaje corporal del primer favorito del cuadro era mejor que ante Mayer. Cometía menos errores y muchos menos que el pupilo de Paco Fogués en el que fue su último partido oficial en el Godó. Se marcha con 30 victorias y 15 derrotas. A los 55 minutos, con 5-3 arriba para Nadal, se suspendió el duelo fratricida por el fuerte chaparrón que había llenado de paraguas la grada.

Tregua en la arena

Como la previsión meteorológica anunciaba una mejora en el tiempo los dos contendientes se mantuvieron sobre la arena en sus respectivas sillas de descanso. Poco tardaron en irse a los vestuarios porque la lluvia iba a más. Cuando volvieron, Rafa intentó poner la directa a sus decimoterceros cuartos apuntando a las líneas.

Ferrer perdió el saque nada más empezar y desperdició un 15-40 inmediatamente después. No falló en el cuarto juego para firmar las tablas pero Nadal volvió a romper y sonaba a definitiva. El tenista de Jávea levantó las tres primeras pelotas de partido. No pudo con la cuarta por culpa de una derecha a la red.

El 11 veces campeón espera al ganador del duelo entre Stefanos Tsitsipas y Jan-Lennard Struff. «He dado todo lo que tenía y contento de acabar en la pista central. La lluvia creo que me ha perjudicado un poco porque la tierra se puso un poco lenta», decía David a las cámaras de TVE.

 

Esta nota originalmente se publicó en Marca

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