Un autobús chocó el miércoles y causó la muerte de 28 personas, la mayoría turistas alemanes, en la isla portuguesa de Madeira.

El alcalde local, Filipe Sousa, dijo al canal SIC que las víctimas incluyen 17 mujeres y 11 hombres.

El vehículo, con 55 personas a bordo, se salió en una curva y se fue por una cuesta empinada, al este de la capital, Funchal, señaló el funcionario.

La televisión local difundió imágenes de cadáveres diseminados en la cuesta en una zona rural próxima al Océano Atlántico.

Los lugareños afirman que el accidente ocurrió al atardecer, había luz del día y buen tiempo.

Las autoridades dijeron que investigan las posibles causas de la tragedia.

Madeira es un destino vacacional frecuentado por europeos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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