La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de los riesgos que supone utilizar de manera habitual y continuada carbón activadopara blanquear los dientes, algo que «a la larga» puede «desgastar el esmalte o causar recesión de las encías y sensibilidad dental».

A través de un comunicado, OCU asegura que este tipo de productos, ya sean en formato pasta o polvo, son «abrasivos» y aunque pueden «blanquear ligeramente» los dientes al quitar las manchas causadas por el café o el tabaco, su acción «es solo superficial y no aclaran manchas más profundas ni cambian el color de los dientes».

«A pesar de que algunos productos prometen blanquear la sonrisa, eliminar las manchas del esmalte y rebajar varios tonos su color gracias al efecto del carbón activado, la realidad es mucho menos prodigiosa y, además, su uso puede suponer algunos riesgos», destaca.

Por último, OCU también argumenta que seguir las recomendaciones de uso de algunos de estos productos, en las que aconseja su empleo dos veces al día, puede «suponer en la práctica la sustitución de la pasta de dientes e impedir con ello la correcta higiene bucal que estos blanqueadores no garantizan».

Este material se utiliza para purificar agua, para absorber sustancias nocivas del organismo en caso de envenenamiento y tiene un uso médico importante en hospitales. Sin embargo, expertos odontólogos como Iván Malagón, mantienen que no es un método recomendable para aclarar la dentadura, a pesar de que en las publicaciones virales en redes sociales se hable del equilibrio del pH de la boca y la eliminación de caries.

«El blanqueamiento dental con carbón activo no ha sido validado ni desaprobado por la Asociación Dental Americana (ADA), ya que no se ha llevado a cabo ninguna prueba al respecto», añade Malagón.

Desde la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos recuerdan que el carbón activado es seguro para la mayoría de los adultos cuando se utiliza a corto plazo.

«Los efectos secundarios del carbón activado son estreñimiento y heces de color negro. Efectos secundarios más graves pero muy poco frecuentes incluyen desaceleración o bloqueo del tracto intestinal, regurgitación en los pulmones y deshidratación», añade.

Al mismo tiempo, avisan de que puede interaccionar con algunos medicamentos, así como con algunos alimentos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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