El expresidente peruano Alan García murió durante la mañana de este miércoles en un hospital de Lima mientras era operado de un disparo en la cabeza que se dio cuando iba a ser detenido

LIMA.- El expresidente peruano Alan García murió durante la mañana de este miércoles en un hospital de Lima mientras era operado de un disparo en la cabeza que se dio cuando iba a ser detenido por orden judicial por supuestos delitos de corrupción vinculados al caso Odebrecht.

Minutos antes se infromaba que el expresidente de Perú estaba en estado de coma en un hospital de la capital. La ministra de salud dio el parte médico luego de que el político se disparara cuando policías llegaron a su casa para arrestarlo por cargos relacionados a un esquema de sobornos de la constructora Odebrecht.

La ministra de salud, Zulema Tomás González, dijo que el exmandatario de 69 años está siendo sometido a una operación y un médico del hospital afirmó que García sufrió tres «paros cardiorespitarios» de los cuales pudo ser recuperado.

«La situación es crítica, es muy grave», dijo Tomás González en una breve conferencia en el hospital Casimiro Ulloa, ubicado en Lima.

García está siendo investigado en relación con Odebrecht. La empresa brasileña desató el mayor escándalo de corrupción en América Latina tras admitir públicamente en 2016 que ganó contratos de obras en la región con pago de sobornos.

Decenas de simpatizantes del exmandatario, amigos y varios políticos de su partido APRA llegaron al hospital. «Rogamos a Dios que le dé fortaleza», dijo a periodistas el abogado del expresidente, Erasmo Reyna, a periodistas en las afueras del hospital.

El canal de televisión local América difundió imágenes de la llegada al hospital de dos de los hijos de García, que gobernó dos veces el país, entre 1995 y 1990 y entre 2006 y 2011.

El año pasado, García solicitó asilo político a Uruguay tras una orden judicial que le prohibió salir del país para evitar que huyera u obstruyera la pesquisa, pero Montevideo rechazó la solicitud.

Previamente, el director del hospital, Enrique Gutiérrez, informó que el exgobernante presentaba un disparo de arma de fuego en el cráneo “con orificio de entrada y salida” y que todos los médicos del Casimiro Ulloa, en el distrito limeño de Miraflores, participan en la operación.

En medio de una gran confusión, el dos veces presidente peruano (1985-1990 y 2006-2011) fue ingresado en el hospital, a donde fue trasladado por la Policía que fue a detenerlo a su casa.

Según testigos consultados por la televisión peruana García estaba cubierto por una manta roja y poco después llegó al lugar uno de sus hijos y representantes del Partido Aprista Peruano (PAP).

El suceso se produjo cuando agentes de la División de Investigación de delitos de Alta Complejidad acudieran a la casa del político, sobre el que pesa desde finales del año pasado una orden de impedimento de salida del país, para someterlo a una detención provisional por diez días ordenada por el Poder Judicial.

Junto a García, también se ordenó la detención de Luis Nava, secretario presidencial bajo el Gobierno del líder del partido aprista, y Miguel Atala, ambos estrechos colaboradores del expresidente y señalados como sus testaferros. Además, del exministro de Transportes y Comunicaciones y de Vivienda y Construcción, Enrique Cornejo, quien horas después se entregó a la Justicia.

La situación legal de García se complicó después de que el pasado domingo se difundiera que la empresa Odebrecht, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con la Justicia peruana, reveló que Nava, y su hijo José Antonio Nava, recibieron 4 millones de dólares de la empresa para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Excélsior

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