La Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas) reiteró que los agremiados no son delincuentes y aseguró que los precios continuarán al alza debido al incremento de las cotizaciones internacionales del petróleo, uno de los factores que definen los precios de esos combustibles.

Lo anterior, luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador y la titular de la Secretaría de Energía (SE), Rocío Nahle, presentaran en conferencia de prensa la plataforma ¿Quién es quién en los precios de las gasolinas?

A su vez, la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) confió en los mecanismos reguladores del mercado y se opuso a fijar por decreto los precios de los combustibles, práctica, agregó, que es inconveniente para la economía.

Pablo González, presidente de la Amegas, manifestó que el aumento de los precios de las gasolinas no se detendrá, porque se reporta un incremento a escala internacional.

Los precios de las gasolinas se determinan por los costos internacionales del crudo y, en lo que va del año, la cotización del Brent superó 70 dólares por barril.

El de la mezcla mexicana subió de 45 a más de 60 dólares, aseguró el directivo.

Indicó que además el precio de la gasolina aumenta debido a que 80 por ciento del combustible es importado, principalmente de Estados Unidos. Según la SE, más de 60 por ciento de la demanda interna –800 mil barriles diarios– es cubierta con combustible comprado del exterior.

Pablo González expuso que el incremento es un fenómeno mundial y el precio no lo fijan Petróleos Mexicanos (Pemex) ni el gasolinero.

Los combustibles automotrices han subido de precio en varios países, y miente quien diga que los gasolineros somos los culpables del alza actual, apuntó el directivo.

Agregó que la mala información señala a los gasolineros como rateros por quedarse con el estímulo fiscal del gobierno mexicano para disminuir la cuota del impuesto especial sobre producción y servicios. Por ello, González denunció que esa mentira pone en peligro la vida de los despachadores y gasolineros, señalándolos de rateros en los pueblos y cuya población los quiere apedrear.

Consideró que sin el estímulo fiscal que otorga el gobierno mexicano, el precio de la gasolina Magna sería de 22.50 pesos el litro y el de la Premium de 23.50, por lo cual pidió a las autoridades ordenar a Pemex vender más barato, con la finalidad de disminuir el precio al consumidor.

La Onexpo aseguró ayer que haber difundido el nombre de las empresas gasolineras que venden más caro el combustible es un mecanismo que permitirá contar con un mercado más informado y estable.

Indicó que desde enero de 2017 el mercado mexicano de gasolinas y diésel reporta diferencias regionales en los precios por los impactos de la logística de suministro, que comprende costos de almacenamiento, distribución y transporte, entre otros.

El organismo consideró que los instrumentos disponibles para informar al público la ubicación y los precios de la gasolina son de gran utilidad para transparentar el mercado, pero es conveniente que se incluyan otras variables que influyen en la decisión de compra, como las calidades del producto, la imagen de las instalaciones, la promoción y el nivel de calidad en el servicio, entre otros diferenciadores presentes en la competencia.

Esta nota originalmente se publicó en La Jornada

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