“En una de esas te doy la sorpresa que la próxima vez que sepas de mí no sea como actriz sino como escritora o productora”, dice Ariadne Díaz.

Hace unos días, la actriz dio a conocer que terminó su relación exclusiva con Televisa después de 14 años de trabajo y una docena de historias, varias de ellas como protagonista. Pero pasa que si seguía por esa línea caería en el tedio.

“Creo que la única condición es no aburrirse, si te aburres siendo actor mejor vete a hacer otra cosa, y si yo seguía haciendo telenovelas iba a llegar un punto en el que iba a estar, tal vez, aburrida”.

Al terminar su último contrato con Televisa fue a hacer casting para la segunda temporada de «La doña», en Telemundo y se quedó. Sin embargo, por esos días su mente estaba haciendo una gran reflexión sobre lo que debería pasar luego de terminar contrato con la única empresa con la que hasta ahora había trabajado.

¿Era correcto seguir o era hora de dar un giro de 180 grados? Teniendo en mente que la telenovela es una de las cosas más bellas que le han pasado, decidió agradecer al proyecto y saltar al vacío.

“Decidí no tomarlo porque iba en la línea de lo que he hecho estos años, lo agradezco pero quiero hacer teatro pero nada comercial, quiero hacer un teatro que me dé nervio y meterme a estudiar guionismo, actuación.

“Cuando llevas mucho tiempo haciendo algo, si bien vas haciendo tablas, también es cierto que uno se vicia y entonces hay cosas que ya no te sorprenden y yo quiero aprender mucho. Fue ser honesta conmigo y regalarme la oportunidad de ver qué me encuentro”, señala.

En 2007, Ariadne Díaz tuvo su primer gran papel: Leticia Hernández en Muchachitas como tú; le siguieron Al diablo con los guapos, Mañana es para siempre y Llena de amor, donde interpretó a una joven con sobrepeso. Sus últimas dos historias en Televisa fueron La doble vida de Estela Carrillo y Tenías que ser tú.

“Gracias a Dios me administré muy bien durante muchos años y hoy no tengo presión económica, tengo cosas que generan de por sí, soy afortunada y no tengo que regresar corriendo a trabajar, puedo darme el lujo de escoger. Estoy orgullosa de mí por un montón de cosas, siento que el camino que seguía ya lo tenía muy fácil y decidí complicármelo para buscar un nivel más profundo de felicidad”.

La escritura es algo que la ha apasionado a Ariadne desde niña y que hoy quiere retomar con seriedad y esfuerzo, ya que está haciendo una serie.

“Estoy escribiendo mucho, desde muy niña sé que tengo un don para crear historias y el hecho de estar ocupada siempre no me había dado la posibilidad de sentarme a escribir. Quiero estudiar guionismo, quiero aprenderlo profesionalmente, sería un sueño hecho realidad”.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

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